La histórica misión que llevará nuevamente seres humanos a la Luna contará con un detalle inesperado: los astronautas vestirán trajes desarrollados con participación de la reconocida firma italiana Prada.
La icónica casa italiana adquirió a su histórica rival en una operación millonaria que marca una nueva etapa en la industria del diseño. Donatella Versace había renunciado semanas antes a la dirección creativa.