El Fondo Monetario Internacional redujo su estimación de crecimiento del PBI argentino a 4,5% para 2025, un punto menos que en su informe de abril. También corrigió al alza sus proyecciones de inflación y desempleo.
El organismo destaca señales positivas en consumo e inversión, pero ajusta a la baja su previsión para la economía argentina, que sigue siendo más optimista que la del mercado.