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Casas inundadas y calles anegadas, familias evacuadas; lo que dejó la tormenta en San Juan

En algunos lugares de la provincia también cayó granizo y la creciente dejó daños materiales.

28 de diciembre de 2021
Las 20 familias del asentamiento padecieron la lluvia durante la tarde del martes. Foto: Gonzalo Medina /DIARIO HUARPE
Calles y veredas se vieron inundadas en el gran San Juan. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Las calles estrechas del asentamiento se vieron inundadas por la lluvia, complicando el ingreso. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Muchas familias con niños menores sufrieron la caída de temperaturas tras las lluvia. foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
La Avenida Libertador, ingreso al Jardín de los Poetas, se vio interrumpida por la gran greda que la creciente arrastró, de piedras y follaje. Foto: Gonzalo Medina/ DIARIO HUARPE
Algunas calles fueron víctimas del colapso de aguas por la lluvia. Foto: Gonzalo Medina
Tras la lluvia, el descenso de temperaturas fue un alivio para algunos sanjuaninos. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Algunos vehículos sufrieron la consecuencia de la erosión de los caminos y asfalto. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Foto: Gonzalo Medina/ DIARIO HUARPE
Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
En el Asentamiento RIM 22, algunas familias de hasta ocho miembros conviven en una sola habitación. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE
El barro en el lugar hizo dificultoso el moverse y realizar la limpieza de los hogares. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE

Los veranos en San Juan pueden ser crueles. Pero cuando la lluvia azota, y bajan las temperaturas, lo que para algunos puede ser un alivio, para otros se convierte en una auténtica pesadilla. Esa fue la realidad el martes para cientos de familias a lo largo y ancho del Gran San Juan que casi pierden su vivienda por la lluvia y para varios grupos de turistas que quedaron varados en una creciente e inundación en la quebrada de Zonda.

La lluvia, que había sido pronosticada el pasado lunes, llegó alrededor de las 17.10 de la tarde y arremetió por calles y veredas de la provincia. Desde la Policía, informaron que en varias casas ubicadas en diferentes barrios hubo familias evacuadas mientras que la creciente que tuvo su cauce entre Marquesado y Zonda dejó atrapadas a varias familias en el Jardín de los Poetas y el Camping de Rivadavia, arrastrando varios vehículos.

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Calles y veredas se vieron inundadas en el gran San Juan. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE

Una de las zonas más afectadas fue el Asentamiento RIM 22 en Rivadavia, que lleva su nombre por estar ubicado al lado del Regimiento de Infantería de Montaña 22 en calle Soldado Argentino. Allí habitan 20 familias que sufrieron las filtraciones de la lluvia y los embates del granizo en sus viviendas de adobe. Además, deben caminar con precaución porque sus calles están inundadas y los cables de luz están a la vista.

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“Se me ha mojado todo. El colchón, las paredes, la ropa. Esta noche voy a tener que dormir parada. Durante el terremoto Desarrollo Humano nos ayudó con una membrana pero ahora falta la otra parte. Nos llovimos. Queremos un relevamiento de vivienda porque hace tiempo estamos esperando que nos censen”, dijo Rosana Olivares, una de las vecinas del asentamiento.

Las calles estrechas del asentamiento se vieron inundadas por la lluvia, complicando el ingreso. Foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE

Según denunciaron los habitantes del lugar, no es la primera vez que les sucede esto y ya han reclamado en anteriores oportunidades una solución al municipio el cual, aseguran, no los tiene en cuenta.

“Tengo todo inundado. Todo. Tuve que desenchufar todo rápido porque se me quemaba. La municipalidad no da nada. No han aparecido por acá y queremos que nos vengan a censar”, dijo Claribel, que vive en el asentamiento y tiene una hija de un año.

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Los niños, con sus pies llenos de barro, se agrupan en el pequeño merendero "Rayito de Luz" en la casa de Mirta Ríos, otra vecina del asentamiento. Allí alimenta a más de 70 chicos del asentamiento y otros lugares, además de hacerse cargo de su hogar y de sus cuatro hijos de 14, los mellizos de 10 y dos chicos más de 8 y cuatro años. Funciona casi todos los días, también con la ayuda de Rosana. Hasta allí llegó Sandra Ríos, de 32 años, para dar su testimonio:

“Tengo toda el agua pasada por las paredes, los colchones mojados y la ropa mojada. Encima dormimos todos en una sola pieza”, dijo amargada Sandra. Ella tiene ocho hijos y vive junto a su pareja en las humildes viviendas del lugar. Reunidos en el merendero, piden una sola cosa: que los escuchen.

Muchas familias con niños menores sufrieron la caída de temperaturas tras las lluvia. foto: Gonzalo Medina / DIARIO HUARPE

“Hemos pedido ya varias veces que nos escuchen, que nos vengan a censar, que vengan a ver cómo vivimos. Estamos dispuestos a colaborar”, dijo una de las mujeres.

Las familias ya adelantaron que realizarán un corte de calle en Avenida Libertador y calle Coll el próximo miércoles, alrededor de las 7 horas. Llueve o truene.

Una visita pasada por agua

El Jardín de los Poetas fue otro punto en el que la tormenta desató su fuerza y convirtió el lugar en una oda al desastre: mientras caía el granizo, una creciente que arrastraba greda y follaje cortó el acceso por Avenida Libertador y Ruta Provincial 12, convirtiendo al jardín en un lago de incertidumbre que dejó varadas a varias familias en el Camping de Rivadavia y a quienes pudieron escapar, al otro lado en Avenida Libertador.

Esa aventura fue la que vivieron Lorena y Guillermo Argüello, ambos chubutenses y de visita en San Juan. Mientras que Lorena pudo escapar, Guillermo tuvo otra suerte.

“En la lluvia empezó a caer barro y piedras y yo quedé con el auto en medio del agua. Corrí las piedras, tomé coraje y pasé la creciente con el auto. Tuve que dar toda la vuelta para encontrar a Lorena”, recordó Guillermo.

Lorena, por otra parte, logró escapar de la creciente gracias a que tenía un vehículo más apto, pero no pudo evitar impresionarse y sentir miedo, principalmente por su hermano y las personas que quedaron varados del otro lado y en medio del agua.

La Avenida Libertador, ingreso al Jardín de los Poetas, se vio interrumpida por la gran greda que la creciente arrastró, de piedras y follaje. Foto: Gonzalo Medina/ DIARIO HUARPE

“Estábamos en el camping de Rivadavia y como vimos que venía la tormenta nos vinimos. Dimos la vuelta en la rotonda y chau: nos agarró granizo y el agua muy fuerte y nos quedamos abajo. Me asusté mucho por ellos”, recordó Lorena. Lo que para ellos era un viaje de placer para visitar a su hermano residente en la provincia, por un día, se convirtió en una tempestad.

En aquella zona, según informaron fuentes policiales en el lugar, tres vehículos quedaron varados por el agua y casi un centenar de personas tuvo que esperar a que descendiera la crecida para poder cruzar.  Según estimaban, limpiar el camino y dejarlo apto para transitar les tomaría casi hasta la media noche.

Una vez más, la lluvia en San Juan hizo de las zonas carenciadas y desprotegidas sus víctimas predilectas. Afortunadamente, según informaron desde la Policía, no hubo heridos que lamentar. Solo pérdidas materiales que, en algunos casos, pueden significarlo todo.

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