¿Querés recibir notificaciones de alertas?

AHORA

12 C°

Domingo

10 C° / 24 C°

Lunes

11 C° / 27 C°

Cultura y Espectáculos > Sector en rojo

Ley de Emergencia Cultural: teatristas se reunieron con Grynszpan y Agote

Los trabajadores de las artes escénicas mantuvieron una reunión con la ministra de Turismo y Cultura y la secretaria de Cultura.

Los teatristas se reunieron vía online con ambas funcionarias. Foto: gentileza

POR Federico Rodríguez SEGUIR
14 de septiembre de 2020

14 de septiembre de 2020

Miembros de la Asamblea de Teatristas Autoconvocados mantuvieron durante la tarde de este lunes una reunión con la ministra de Turismo y Cultura, Claudia Grynszpan, y con la secretaria de Cultura, Virginia Agote, para manifestar la situación del sector teatral en San Juan en el contexto de la pandemia.

El principal reclamo es para solicitar la Ley de Emergencia Cultural por el estado de vulnerabilidad que mantiene el sector, que desde que comenzó la cuarentena no pudo abrir, ni siquiera durante el período en que San Juan estuvo en Fase 5, según comentó Andrea Terranova, actriz, licenciada en Arte Dramática, ex directora del Teatro Municipal, gestora cultural y miembro de la Asamblea.

La Ley de Emergencia Cultural otorgaría beneficios sociales necesarios para el sector. “Por estar precarizados, no tenemos acceso a préstamos, muchos no estamos dentro del IFE porque cuestiones de Anses se dan cruces de datos”, comentó.

Uno de los ejemplos que pone Andrea es el caso de David Gardiol, referente en materia de títeres y quien lleva el espacio de teatro independiente Títeres en Serio, que trabaja exclusivamente del teatro y debe cumplir con sus tareas tributarias y de mantenimiento pero que hace seis meses no percibe ningún ingreso de esa fuente.

Las actividades de organización fueron realizados en Zoom. Foto: Gentileza

También expuso la imposibilidad de trabajar que tienen. Si bien presentaron un protocolo para comenzar con ensayos y clases en espacios independientes, este no fue aprobado.

“Así como autorizan la actividad de los gimnasios o bares, no autorizan la actividad teatral. Por lo tanto, no podemos ensayar o generar obras independientes, no podemos producir, no podemos dar clases. Es difícil de entender cuando somos un sector tan pequeño el impacto que puede llegar a tener 30 personas en una sala de teatro con el impacto que tiene ese número en los bares o gimnasios, ¿por qué nadie nos da una respuesta?”, consideró. 

Además, pidió que se avanzara en el registro de trabajadores culturales. “Si no saben cuántos somos, menos sabrán cuántos recursos necesitamos para llevar la crisis. Es una deuda que se tiene con la cultura desde antes de la pandemia. Lo que pasa es que la pandemia ha visibilizado la enorme precariedad laboral de muchos sectores, sobre todo de los sectores que la mayor parte de su trabajo es en negro”, agregó.

Estos pedidos se desprenden de las propuestas presentadas en la mesa interseccional que tuvieron en el Acuerdo San Juan y que no habían tenido respuestas. Por un lado, está el reclamo excepcional de una ley para sobrellevar la pandemia, pero por otro, el reclamo de cambios estructurales a las condiciones de trabajo de los hacedores culturales.

“Hay un montón de deudas que se venían arrastrando, que veníamos reclamando como la reglamentación de una ley de cultura que existe, que nunca se reglamentó y eso vendría con una actualización. También el registro de hacedores, una ley específica de las artes escénicas, un sector de las arte vivas dentro de Cultura. Es una olla a presión que la pandemia ha hecho explotar”, ejemplificó Andrea.

Por último, desde el sector denominaron esta reunión como histórica porque es la primera vez que pudieron reunirse con la ministra y la secretaria. Durante las tres horas que duró la reunión, pudieron exponer la situación.

Teatristas autoconvocados, una historia de luchas conquistadas

Este no es el primer logro de la asamblea, sino que sus integrantes fueron quienes impulsaron la carrera de Estudios Teatrales en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). También quienes gestionaron la junta de firmas y los trámites necesarios para que sucediera.

En esta crisis se reactivó la asamblea después de que en el Acuerdo San Juan se llamara a algunos representantes. Según indicaron, no sentían que esta era una manera de representatividad adecuada para los pedidos necesarios.

Para reportar errores debe estar registrado.

Para Agregar información debe estar registrado.