Según un informe de CEPA, San Juan sintió el impacto de la desaceleración en la coparticipación durante junio, registrando una caída real del 3,1%. La disminución de la CFI enciende una señal de alerta para las arcas provinciales.
La contención del gasto y la suba en la recaudación, son el colchón financiero de la provincia para encarar los vaivenes económicos que ocasione la segunda ola de coronavirus.