El líder del llamado Primer Cartel Uruguayo, requerido en varios países, fue apresado con ayuda de la DEA e inmediatamente extraditado a Estados Unidos.
La DEA incluyó al uruguayo Sebastián Marset en su lista de los cinco narcotraficantes más buscados, ofreciendo una recompensa de hasta USD 2 millones por información que conduzca a su captura.