Federico Díaz Cano cayó desde una tribuna en la previa del clásico contra Estudiantes, despertó del coma y se encuentra estable, sedado y bajo observación.
Una mujer de 65 años, que había sido considerada muerta por su familia, recobró la conciencia dentro de su féretro en un templo budista de Bangkok. Golpeó las paredes del ataúd para pedir ayuda justo antes de ser trasladada al crematorio.