Investigaciones científicas demostraron que los hongos comestibles ayudan a reducir triglicéridos, inflamación y presión arterial, factores clave en la prevención de infartos.
Una experta en salud cardiovascular explica la importancia de limitar ultraprocesados, sal, grasas saturadas y azúcares para prevenir enfermedades cardíacas y mejorar la alimentación a largo plazo.