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Hongos: el alimento que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas
Investigaciones científicas demostraron que los hongos comestibles ayudan a reducir triglicéridos, inflamación y presión arterial, factores clave en la prevención de infartos.
POR REDACCIÓN
Un alimento poco habitual en la mesa argentina se posiciona como un aliado clave para la salud cardiovascular. Se trata de los hongos comestibles, que demostraron tener efectos positivos en la reducción de factores de riesgo asociados a enfermedades del corazón, según un estudio reciente realizado por la Universidad de Purdue, en Estados Unidos.
La investigación, publicada en noviembre de 2025 en la revista científica Nutrients, analizó datos de 28 estudios previos con la participación de más de 600 personas. Los resultados evidenciaron una disminución significativa de los triglicéridos y de la proteína C reactiva ultrasensible, un marcador de inflamación vinculado directamente al riesgo de sufrir infartos.
Además, los especialistas comprobaron una baja en la presión arterial entre quienes incorporaron hongos a su dieta diaria. Este punto resulta fundamental, ya que la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular a nivel mundial.
Los científicos aclararon que todavía son necesarios más ensayos clínicos para establecer dosis ideales, aunque calificaron los resultados obtenidos hasta ahora como “altamente alentadores”. Uno de los mayores beneficios es que no requiere dietas extremas ni cambios drásticos en el estilo de vida, algo que suele ser difícil de sostener a largo plazo.
Incorporar hongos a la alimentación es sencillo. Se pueden saltear con ajo y perejil, agregarlos a omelettes, tortillas, guisos, sopas o salteados de verduras. También funcionan como base para hamburguesas vegetarianas o pueden cocinarse al horno con hierbas, aportando sabor con bajo contenido calórico.
Desde el punto de vista nutricional, los hongos son fuente de vitaminas del grupo B, esenciales para el funcionamiento del corazón y del sistema nervioso. También aportan vitamina D, fundamental para la salud ósea y la correcta absorción del calcio.
Otros beneficios asociados a su consumo incluyen propiedades antioxidantes, reducción de procesos inflamatorios, aporte de fibra, control del colesterol y mejora de la salud digestiva. En variedades como champiñón, shiitake, portobello y maitake se detectaron efectos positivos sobre el metabolismo de las grasas.
El estudio de Purdue se complementa con investigaciones de la Mayo Clinic, que también destacó el potencial de los hongos para reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, consolidando su perfil como alimento funcional.