Una mujer que había sido detenida y alojada en los calabozos de la Comisaría 23ª del barrio Rivadavia Norte fue la protagonista de este hecho que sorprendió a los efectivos de la dependencia.
La víctima tenía 59 años. Intentó que la casa de su hija no se quemara en primera instancia y luego rescatar sus pertenencias. A pesar de que salió ileso, se descompensó y murió.