Hazañas, ejemplos de profesionalismo y malos tragos de la vida son las decenas de anécdotas que contó Osvaldo, el único hijo vivo del “Grandote puyutano”, en diálogo con DIARIO HUARPE.
Es hasta la fecha, el único jugador sanjuanino que jugó un mundial, el de 1934 y además fue el capitán. Piden que el estadio Del Bicentenario lleve su nombre.