Ante una Plaza Próspero Molina desbordada, la 66° edición del festival cerró con un hecho generacional: el joven fenómeno Milo J ofreció un show colosal que fusionó trap y folklore, mientras el dúo Campedrinos recibía el premio a la Consagración.
El artista fusiona sonidos modernos y tradición folclórica en un álbum de 15 canciones grabado en Santiago del Estero, con colaboraciones que van desde Mercedes Sosa hasta Trueno.
El evento estaba programado para el 12 de febrero, pero una medida cautelar presentada por la Secretaría de Derechos Humanos frenó la preescucha del nuevo disco del artista.