El duelo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana se interrumpió por incidentes entre la policía brasileña y los hinchas de Lanús. Los jugadores se negaron a reanudar el juego hasta que sus familiares y allegados estuvieran a salvo.
Manifestantes pertenecientes a organizaciones sociales participaban de una suerte de asamblea en el centro porteño. Luego de un confuso episodio, una persona terminó muerta.