Al regresar de Uruguay el 17 de febrero, Adorni solicitó realizar el trámite migratorio en un hangar privado de San Fernando, presumiblemente para eludir los controles habituales.
El presidente Javier Milei calificó la denuncia como “una pelotudez grande como una casa” y atribuyó la investigación a un intento de afectar sus reformas.
Un vuelo privado ingresó al país con al menos diez valijas que no fueron controladas por Aduana, según reveló una investigación judicial. El avión pertenece a Royal Class, del empresario Leonardo Scatturice quien tiene fuertes vínculos con el presidente.