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Cultura y Espectáculos > Teatro

Gabriel Rolón: “Las palabras generan efectos, y a veces efectos que el emisor de esa palabra no puede controlar”

El psicólogo y artista se refirió a la palabra como una herramienta del psicoanálisis y de poder.

22 de septiembre de 2022

El reconocido artista y psicólogo Gabriel Rolón presentará el domingo 25 de septiembre a las 21 horas la obra teatral “Palabra Plena” en el Teatro Sarmiento. La obra combina momentos de charlas con el público y dramatización. Los boletos pueden adquirirse a través de tuentrada.com.

“Dar la palabra es darse uno mismo, siempre y cuando no se trate de una palabra vacía. No siempre que hablamos decimos algo de nosotros. La única palabra importante es la que lleva nuestra sangre. La que nos modifica una vez pronunciada. Esa es una palabra que nos compromete y nos define. Esa es una palabra plena”, expresó el comunicado de la producción.

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De esta manera, busca emocionar y también generar cierta incomodidad y preguntas en el público con su exitosa obra que ha presentado en diferentes provincias del país. DIARIO HUARPE habló con Rolón sobre el valor de la palabra.

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¿De qué se trata Palabra Plena y cómo se compone la obra?

- La obra se desarrolla en dos géneros diferentes: la charla y la dramatización, que van alternando y se nutren mutuamente. Es decir, que lo que se desarrolla en la charla se ejemplifica en la escena y lo que surge de la escena, dispara lo que hablamos con el público. Palabra plena abarca muchos temas que tienen que ver con el psicoanálisis y, por ende, con la vida: las pérdidas, el duelo, la diferencia entre la angustia, el dolor y el horror, qué es y cómo se enfrenta un trauma, cuáles son las emociones que puede generar una ausencia y cuál el desafío del trabajo analítico frente a una vida tan compleja. Y todo esto con un lazo que los une: la palabra. Aunque ambiciosa en su temática, la obra es clara y moviliza al público. Al menos, eso ha ocurrido a lo largo de toda la gira.

Para Gabriel Rolón la palabra es una herramienta de poder. Foto: gentileza.

¿Por qué es importante el poder de la palabra en los seres humanos?

- La palabra es al mismo tiempo una herramienta y un peligro. Somos seres de la palabra y todo lo que deseamos en la vida tenemos que pedirlo. La palabra nos pacifica, pero al mismo tiempo es fuente de malentendido y, por lo tanto, de agresión. Además, por qué negarlo, es un instrumento de poder. Foucault dijo que la verdad es la verdad del poder. Y es así. Y el poder establece sus mandatos y modelos por medio de palabras. Por eso debemos saber que no nos es posible vivir sin la palabra, pero que tenemos que cuidarnos mucho de ella. 

¿Qué buscás generar en el público y qué pretendés dejar como mensaje de enseñanza?

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- No pretendo dejar enseñanzas. Quizás cuando doy una charla en algún congreso o una clase magistral en alguna universidad, sí busco que sirva de enseñanza a los concurrentes, pero esta es una obra teatral y sólo anhelo una cosa: que la gente se lleve una emoción o algunas preguntas que no tenía al entrar a la sala. Si eso se da, siento que he cumplido.

¿Considerás que las redes sociales han degradado el poder de la palabra? Esto lo digo por la inmediatez que tienen las nuevas tecnologías que nos permite comprometernos y cancelar fácilmente esos compromisos.

- Las redes sociales tienen una relación particular con la palabra. Por lo general es una utilización breve del lenguaje, a veces catártico y es muy difícil, no digo imposible, entrar en los territorios del pensamiento. Eso no le ha quitado poder a la palabra. Lo sé por la cantidad de personas que se angustian cuando leen un comentario negativo en Twitter. No se pierde el efecto dañino de la palabra porque se juegue en las redes. Creo, eso sí, que excepto que se tenga un nombre muy instalado, hay un cierto anonimato que permite que alguien no deba responsabilizarse por lo que dice, en este caso, escribe. Y eso hace que el compromiso entre uno y su palabra se diluya un poco.

En esta época de fuerte violencia verbal en las discusiones políticas y religiosas, ¿las palabras están jugando un rol negativo en el ámbito público? ¿Se puede decir que se ha perdido la cultura o el valor de la palabra?

- Venimos hablando del poder devastador de la palabra. Por eso habría que ser un poco más cuidadoso con cómo se la utiliza. Porque las palabras generan efectos y a veces efectos que el emisor de esa palabra no puede controlar. Si algo aprendí en tantos años de analista es a no movilizar en mis pacientes emociones o reacciones que no voy a poder contener. En ese sentido, decir lo primero que se viene a la mente sin considerar su impacto me parece una falta de responsabilidad. En cuanto al valor de la palabra, si lo planteamos en los términos en los que alguien decía “te doy mi palabra” y era todo un compromiso, creo que algo de eso se ha perdido. No podía ser de otra manera cuando se la ha bastardeado tanto.

¿A qué te referís con palabra plena?

- El mundo nos invita a hablar por hablar. Hablar de cosas intrascendentes o que nada tienen que ver con nosotros. La separación de una pareja de actores, el comentario de algún conductor de televisión o los resultados de un partido de fútbol. Esa es una palabra vacía y nuestra vida está recorrida por ella. La palabra plena, en cambio, habla de nosotros, lleva nuestro deseo y nuestra verdad. Pero, por sobre todas las cosas, es una palabra que nos modifica y nos compromete. Es ese lugar donde dar la palabra es darse a uno mismo.

En su obra habrá una parte de charla con el público.Foto: gentileza.

¿Cómo mezclás la psicología y el arte en tus obras? ¿Creés que el público busca de algún modo conocerse a través de tus obras (como si fuese un libro de autoayuda)?

- Si eso es lo que se busca, no se lo va a encontrar. Como te dije, quiero que la gente se vaya pensando, con algunas preguntas y si eso la moviliza y la lleva a trabajar lo que siente en un espacio terapéutico, entonces la obra ayudó. Pero el sólo hecho de presenciarla no va a curar a nadie. Es una propuesta diferente a otras, donde se apunta a la emoción y al pensamiento. Una obra que busca generar una emoción artística de la mano del arte y la psicología. Por eso disfruto tanto haciéndola. Porque puedo mezclar las grandes pasiones de mi vida en un solo lugar: la música, la actuación, la escritura y el psicoanálisis.

Hace poco una joven se tiró de un edificio público y terminó con su vida en San Juan. Eso conmocionó a la sociedad entera y el tema de la salud mental se encuentra en agenda. La comunicación, la palabra, la capacidad de escucha, ¿son herramientas para evitar estos actos?

- En tanto y en cuanto una persona pida ayuda a tiempo, la palabra es la herramienta que tenemos quienes trabajamos con la salud psíquica. Por supuesto que muchas veces debemos apoyarnos en el saber psiquiátrico cuando se hace indispensable la medicación. Pero los analistas y los terapeutas, en general, trabajamos con la palabra. Es lo único que tenemos para intentar sacar a alguien de su infierno. Sin embargo, tampoco lo podemos todo. Nuestra ayuda sólo puede llegar a alguien que se compromete con su dolor y está dispuesto a trabajar para superarlo o soportarlo. No olvidemos que la vida es un lugar difícil, pero vale la pena.

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