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Economía > Impacto económico

La situación con el dólar golpea al sector de los eventos en San Juan

Los sacudones en la economía del país afectaron de manera directa al sector, que hoy se siente nuevamente vulnerable y aún está pagando las consecuencias de la pandemia. 

28 de julio de 2022

Los dueños de salones de evento de la provincia están nuevamente atravesando una situación crítica, esta vez producto de la suba del dólar y los problemas de la economía en la Argentina. Muchos de ellos aún están cumpliendo con compromisos previos a pandemia. Pero ahora los presupuestos emitidos quedaron completamente defasados, por lo que debieron asumir los costos para no perder a los clientes. Actualmente, cotizar una fiesta es muy difícil porque todos los días hay variación de precios, explicaron. 

Si bien luego de que se comenzaran a flexibilizar las medidas sanitarias decretadas en plena pandemia los sanjuaninos se mostraron ansiosos por la realización de los cientos de festejos que no pudieron ser en ese momento, hoy piensan un poco más a la hora de planificar un evento de gran magnitud. Esto, según aseguran varios representantes del sector, se debe a la falta de estabilidad económica en el país. 

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"Nos afecta igual que a todos. Si bien nuestra situación no es grave, como en plena pandemia, es complicada. Aún estamos cumpliendo con clientes que habían programado sus eventos en los meses de pandemia", dijo a DIARIO HUARPE, Walter Serra, dueño del salón Teumayen, mientras reflexionaba sobre el valor de un evento en 2019 y uno en la actualidad. "Los costos de una fiesta en ese momento son absolutamente diferentes a los que manejamos hoy. En nuestro caso particular, decidimos respetar el valor pactado para no perder el cliente y porque es dinero que ya no podíamos devolver, no lo teníamos", explicó.  

Para asumir los costos extras, Serra dijo que sólo es posible llevarlo a cabo porque se trata de una empresa familiar. "Nosotros somos los encargados de todo: desde el catering hasta la decoración, toda mi familia está metida en esto. Para poder cumplir estamos sacando lo mínimo para vivir. No tenemos sueldos, no tenemos empleados y trabajamos muchas más horas para llegar con todo", mencionó.

En cuanto a los nuevos clientes, el empresario afirmó que trabajan con cautela. "Intentamos que se pueda llevar el evento adelante, con presupuestos relativamente actualizados. Hay colegas que lo dejan abiertos, pero en nuestro caso trabajamos con familias de clase media que no están en condiciones de darse el lujo de pagar lo que se pida en el momento".

Los que más les cuesta a la hora de armar un presupuesto es tener en cuenta la comida. "El catering es lo que más cuesta, porque al tratarse de alimentos, no podemos stockearnos mucho. Hay cosas que tienen que ser compradas sobre la fecha y todo el tiempo los precios están cambiando", dijo, mientras reconocía estar esperanzado de la situación cambie y vuelvan los tiempos mejores.

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Para Celia Soler, dueña del salón La Posta, comentó que su realidad no es muy diferente. "La situación me está afectado, no sabes qué precio pedir. A la gente todo le parece caro, no pueden hacer eventos. Algunos pretenden cancelar un evento para el 2023 o más, pero con el precio actual es imposible si no sabés cómo vas a estar dentro de 15 días", manifestó.

En cuanto a las reservas, explicó que varios clientes se dieron de baja. "Hubo varias cancelaciones, porque algunos no llegan con el dinero y otros no quieren pagar el aumento. Es un problema, primero tuvimos que pasar la pandemia y ahora esto", dijo Soler. 

La contracara

Para Ana Laura Godoy, organizadora de eventos, la situación es diferente. "La gente quiere seguir festejando, divirtiéndose. Yo trabajo con la modalidad de presupuesto abierto, no cierro con ningún precio. Pedimos una seña para asegurar la fecha y al momento del evento, actualizamos el costo en función de la inflación del momento", dijo la empresaria.

Mientras que explicó que la gente lo acepta, entiende que vive en un país cambiante en cuanto a la situación económica. "La gente misma sabe que vas al supermercado un día y al otro el precio ya cambió, lo entienden", cerró.

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