El propietario del comercio descubrió su puesto completamente destruido al llegar a trabajar, luego de que un Fiat Cronos involucrado en un choque impactara contra la estructura.
A las 2 de la madrugada empieza a preparar el café. A las 7 llega a su carro, le da un beso a la foto de su hija fallecida y empieza a atender a los más de 100 clientes diarios.
A través de las redes publicaron la historia de Gonzalo que conmovió a los sanjuaninos ya que, tras no conseguir trabajo, hizo lo posible para salir adelante.