¿Querés recibir notificaciones de alertas?

AHORA

37 C°

Viernes

25 C° / 37 C°

Sábado

22 C° / 36 C°

Provinciales > testimonio

Su bebé nació sin signos vitales y, después del terror, sobrevivió: el relato de una madre desesperada

Afirma que sufrió mala praxis.

Foto de Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

POR REDACCIÓN

19 de septiembre de 2021

Sonia Otarola sostenía en brazos a su hija Victoria mientras lloraba al recordar que la vio nacer sin signos vitales. Su bebé está bien, pero no puede olvidar que no escuchó sus latidos mientras la tenía en su vientre. Vivió una pesadilla que la marcó para siempre. Asegura que fue culpa de una mala praxis médica y que solo puede disfrutar de Victoria (2 años) gracias a un milagro.

Su relato inició y finalizó en el Hospital Doctor Guillermo Rawson. Según contó a DIARIO HUARPE, cuando estaba embarazada estuvo internada en el área de Alto Riesgo del nosocomio por padecer diabetes gestacional y tener el azúcar alto. “Todo comenzó cuando mi azúcar subía y bajaba y el doctor me mandó a mi casa”, sostuvo Sonia.

“Le dije al doctor que tenía mal el azúcar y me dio el alta igual, me dijo que vaya al diabetologo. A la semana fui al diabetologo y me dijo que vuelva a Alto Riesgo, porque me tenían que internar y sacarme al bebé urgente ya que corría riesgo”. De acuerdo a ella, cuando el 26 de septiembre fue al Rawson con la indicación no había médico de guardia disponible para atenderla y tuvo que irse.

A los dos días le volvió a subir el azúcar y regresó al hospital y no la quisieron internar, aseguró. Finalmente, el 2 le ganó el miedo y decidió ir a la guardia del nosocomio con su mochila preparada. De acuerdo a su relato, llegó a las 7 de la mañana y tampoco había médico de guardia.

“Eran las 8 de la mañana y yo seguía golpeando puertas par que me atiendan. Me dijeron que tenía que esperar y le dije a la secretaria ‘hace una hora que estoy esperando y ya no siento los movimientos de mi bebé’. Me respondió ‘no gorda, quédate tranquila, vas a estar bien sentate, tranquilízate y seguí esperando”, comentó Sonia. Continuó: “Se hicieron las 9.30 de la mañana, una doctora me dijo que espere, y me dieron un té,  yo seguía sin sentir los latidos”.

“Cuando se hicieron las 10.30 de la mañana me llevaron a la parte de Alto Riesgo y los médicos de guardia me dijeron que tenía que seguir esperando porque habían otras chicas que estaban peor que yo y seguí insistiendo hasta que me atendieron”, relató la sanjuanina. En este punto de su historia, resaltó una frase que aún recuerda textualmente: “Mirando a la máquina en la que iban a sentir a mi bebé, el médico dijo ‘esa porquería está rota, no están monitoreando buena’”. Es uno de sus argumentos de que sufrió mala praxis, ya que, según ella, hasta los profesionales de la Salud sabían que no estaban en condiciones de atender.

Siguió: “Me dijeron que me vaya a hacer una ecografía, había una cola gigante, asi que tuve que pedir una orden de urgencia. Ya estaba pálida y aun así tuve que esperar que pasen tres pacientes delante mio”. Tomo una pausa para llegar a la parte más dura de la narración. Las lágrimas no la dejaban poner en palabras ese momento.

Foto de Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

Cuando pudo tomar aire, todavía en llanto, procedió: “Me hicieron una ecografía y me pidieron que me quede tranquila. Luego la doctora se miró con el ecógrafo y me dijo ‘gorda, corré y deciles que te bajen’. Yo me asusté y le pregunté qué pasó, me contestó que mi placenta se apagó y no estaba subiendo oxígeno al cerebro de la bebé”.

“Corrí como pude. Cuando me di vuelta venía la doctora corriendo al lado mio gritando ‘corré, gorda, corré. Le pregunté sobre mi bebé, me respondió ‘está muriendo, si no te sacan a tu bebé ya se va a morir’”. Le hicieron la cesárea y a las 12.20 la bebé nació sin signos vitales porque le faltaba oxígeno a su cerebro. Le hicieron el Reanimación Cardiorrespiratoria (RCP). Reaccionó y le dio un paro respiratorio. Le hicieron de nuevo RCP y lograron reanimarla.

Más calmada, comentó que las llevaron a NEO y le pusieron oxígeno a la bebé. Allí le dijeron que sus probabilidades de vida eran poca. Pero, después de 20 días internadas, pudieron salir. “Mi bebé gracias a Dios está bien, pero es gracias a Dios porque ellos me dejaron a mi y a mí hija, hicieron abandono de persona”, denunció.

Asegura que “se podrían haber evitado un montón de cosas” y por eso forma parte de la Asociación 26 de julio, que lucha por el parto humanizado y en contra de la mala praxis. Con la tranquilidad de tener a Victoria consigo, cerró: “Gracias a Dios que me devolvió mi hija porque el ser humano cuando puede hacer estragos lo hace, lo hicieron conmigo y con mi bebé”.

Notas relacionadas

Para reportar errores debe estar registrado.

Iniciar sesión

Para Agregar información debe estar registrado.

Iniciar sesión