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Cultura y Espectáculos > Patriotismo en Santa Lucía

La creatividad materna en el desfile patrio

Un jueves colmado de patriotismo se vivió en Santa Lucía, niños que van a jardines de infantes desfilaron y muchas de sus mamás también lo hicieron vestidas con trajes de la época para comenzar a enseñarles a sus hijos lo ocurrido en 1810.

POR Eliana Ruiz SEGUIR
24 de mayo de 2019

24 de mayo de 2019

Cientos de niños vestidos con trajes que se usaron en la época del 25 de Mayo de 1810 desfilaron por las calles de Santa Lucía al ritmo de los aplausos de una gran cantidad de espectadores. Detrás de ellos venían sus mamás disfrazadas de vendedoras ambulantes, mazamorreras y veleras principalmente. Todas estaban orgullosas por comenzar a aportarles conocimientos desde pequeños y que ellos se interesaran en lo ocurrido en esa fecha cuando se conformó el primer gobierno criollo en el Cabildo de Buenos Aires.

Es que, al ver a sus madres así, los niños, que tienen desde 3 a 5 años, comenzaban a preguntar el por qué lo estaban haciendo y de esta forma tanto sus progenitores como las docentes a cargo podían enseñarles sobre la temática.

“Nosotros venimos de pasar algo muy triste y esto nos alegra un poco la vida, el venir y participar y que ellos también vayan tomando conciencia de las fechas y las tradiciones”, dijo Mirtha Sánchez quien lucía un traje de mazamorrera. Es que hace algunos meses perdió la vida su hija por lo que la alegría se fue del hogar, sin embargo, cada jornada sigue adelante gracias a su nieto.

“Es la primera vez que desfila mi nietito, venía llorando así que pasé de la manito con él”, contó. No es la primera vez que luce ropa de esa época ya que antes también lo hizo con un “nieto del corazón”.

Todos los años tendríamos que hacer esto, disfrazarnos todos para la fecha para que los chicos amen la Patria”, sostuvo emocionada.

Desde el jardín Ositos Cariñosos, Valeria Puigserver, se disfrazó de mazamorrera para acompañar a su pequeño de 3 años que, a pesar de no entender mucho, le pareció todo muy “divertido”. Además, “me empezó a preguntar por qué me pintaba, por qué me vestía así y más o menos trataba de explicarle”, relató.

Otra de las mamás que se calzó el traje de velera fue Melisa Molina cuyo hijo de 2 años asiste al jardín Mi Mundo Feliz y el 2018 también vivió la misma experiencia cuando su niño iba al maternal. “Es un orgullo para mí que mis hijos me vean disfrazada y que se sientan felices porque los papás participan en las fechas patrias”, aseguró la mujer.

Personajes en zancos, los más admirados en el desfile

Oscar Roberto, Miguel Recabarren y Alicia Nuñez se calzaron los zancos y los trajes de la época y desfilaron junto a los pequeños. Los chicos quedaban admirados por la altura y en cada momento miraban hacia arriba a las tres personas que los saludaban y les hacían señas alegres.

Fueron muchos los niños que quisieron sacarse fotos, otros se alejaban debido a la impresión que les causaba que haya personas tan altas. Según comentaron, hace casi 10 años que salen en diversos desfiles con los zancos que tanto les gusta utilizar y en los chicos causan al menos tres emociones: alegría, sorpresa y miedo.

Vendedores con juguetes y comidas cautivantes para los niños

En el desfile además de una gran cantidad de ciudadanos que asistieron con la escarapela en el pecho para presenciarlo, hubo una gran cantidad de vendedores que aprovecharon que iba a haber bastantes personas para poder ofrecer sus productos. En los alrededores de la plaza de Santa Lucía se ubicaron comerciantes de slime, burbujeros, volantines entre otros juguetes. Algo que tampoco faltó fue la comida, ofrecían desde algodones de azúcar, pochoclos, manzanas acarameladas y demás.

Raúl Rodríguez llegó junto a su hijo para vender algodones de azúcar, lleva cerca de 30 años haciéndolo y hace tres pudieron crear una empresa familiar. “Siempre tenemos pedidos de las escuelas, aprovechamos mucho los desfiles, entregas de casas, fiestas”, contó.

No obstante, admitió que “han bajado mucho las ventas, la gente comenzó a restringirse desde que empezó este Gobierno pero bueno estas crisis ya las hemos vivido y hasta peores”. Es por esto que sale con ilusión por comercializar todas las golosinas. “Vendemos 80 copos más o menos en los desfiles”, dio a conocer el hombre.

Marcelo Vildoso, llegó hasta el desfile con una caja repleta de slime, una masa elástica que se caracteriza por su textura fácil de manipular y que es muy popular entre los niños.

“A los 20 años empecé a vender en la calle, pasé por distintos rubros pero siempre busco cosas para los niños”, manifestó Vildoso.

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