La víctima, de 52 años, era contador y trabajaba en Rentas de la provincia. La investigación avanza con el análisis de cámaras de seguridad y testimonios de su entorno.
El macabro hallazgo ocurrió en la prefectura de Ibaraki, al noreste de Tokio. La mujer, de 75 años, confesó ante la policía que el cadáver pertenecía a su hija Makiko, nacida en 1975. Los investigadores informaron que el cuerpo estaba “en avanzado estado de descomposición”.
Un video viral mostró cómo Fabián Andrés Galván engañaba a sus víctimas en San Juan, simulando el funcionamiento de un freezer defectuoso para quedarse con el dinero.
Empezaron a investigar a la familia de las fiestas que alquilaba juegos y freezers y desaparecía con todo. Una mujer quedó imputada, mientras que su hijo y su nuera aún no aparecen.