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Judiciales > Jury de Enjuiciamiento

Pocos empleados y sin experiencia, pandemia y causas complejas, la defensa del juez Alonso

Declaró en el juicio en su contra por morosidad, negó los cargos y aseguró que fueron esos factores los que ocasionaron demoras en los expedientes penales de su juzgado. 

La declaración de Javier Alonso fue no juramentada. Hizo una larga introducción y después respondió preguntas.

POR Leonardo Domínguez
22 de septiembre de 2021

22 de septiembre de 2021

En el día previo a los alegatos, el juez Javier Alonso declaró este miércoles para defenderse de la profunda morosidad que le imputan  y que lo pone en peligro de ser destituido. Frente a los miembros del Jurado de Enjuiciamiento, el magistrado de la Segunda Circunscripción habló durante más de dos horas y explicó que en el segundo semestre de 2020 no resolvió ninguna causa penal debido a un cúmulo de factores que atentó contra la agilidad de su juzgado. Entre otras cosas, sostuvo que se quedó sin el único colaborador con experiencia, que no tenía personal suficiente, que el que había no estaba capacitado y que en ese periodo, se cometieron delitos graves que le llevaron mucho tiempo instruir.

La de este miércoles fue la sexta audiencia del juicio oral y público que se está sustanciación contra Alonso. Llegó a esa instancia después de que la Corte de Justicia lo denunciara en abril y pidiera su destitución por pronunciadas demoras en la tramitación de las causas, sobre todo las del fuero Penal.

Los acusadores del proceso, el fiscal General de la Corte, Eduardo Quattropani; y el fiscal de Estado, Jorge Alvo; consideran que lo más grave es que el magistrado estuvo seis meses, de julio a diciembre de 2020, sin dictar ni una resolución de procesamiento, falta de mérito o sobreseimiento de los imputados. Entienden que fue sinónimo de congelar el área penal y que la responsabilidad fue pura y exclusivamente del magistrado.

En su larga declaración, Alonso no negó las demoras ni las cifras que revelan la paralización de los expedientes que estaban a resolver en el segundo semestre del año pasado. Más bien, se concentró de remarcar que no llegó a esa situación por falta de trabajo ni negligencia propia, sino por condicionantes funcionales.

Como ya lo había dicho en forma escrita, Alonso puso énfasis en las carencias de personal. En ese sentido, destacó que a mediados de junio fue trasladado el por entonces secretario Personal, Hugo Amaya, y que eso afectó el funcionamiento del juzgado porque era el único empleado con experiencia en la materia y capacitado para hacer proyectos de resoluciones.

Por otro lado, contó que solamente tenía tres instructores poco calificados, que uno de ellos era ordenanza, que el empleado de Mesa de Entradas también era ordenanza y que la abogada que quedó a cargo de la Secretaría Penal no tenía experiencia. Como consecuencia de todo eso, afirmó que él mismo se tenía que dedicar a despejar cada una de las dudas que surgía en los empleados y al mismo tiempo, atender personalmente los expedientes en curso.

Además de los problemas que ocasionó la pandemia, destacó que el otro condicionante para abocarse a las causas pendientes de resolución fue que en el segundo semestre de 2020 sucedieron muchos hechos delictivos en Jáchal e Iglesia, que son los departamentos que comprenden la Segunda Circunscripción. Según el magistrado, no fue fácil investigarlos y le insumieron mucho tiempo, porque eran delitos graves y complejos (citó homicidios, abusos y un caso de defraudación contra el Estado). Todo, insistió, agravado por la falta de empleados y la poca capacitación en el fuero Penal.

Aunque ni él ni sus defensores la han impugnado formalmente, Alonso criticó la auditoría que dio lugar a la denuncia en su contra y algunas consideraciones de la misma. “Se me analizó como si fuera un juez netamente Penal y no, yo tenía que responder a todo”, señaló en alusión a que conduce un juzgado multifueros, en el que también ingresan causas civiles, laborales y de familia que no puede dejar de atender.

Después de quebrarse y una obligada pausa para tomar agua, el magistrado profundizó en la situación de desborde que relató y aseguró: “Estábamos encaminados”. Al mismo tiempo, dijo que “siempre estuve presente”, “faltaba que me llevara la cama al juzgado”, “el personal no podía dar más”, “hicimos lo humanamente posible con lo que teníamos” y “2020 fue una locura”.

El acusado se cuidó y evitó términos duros hacia la Corte de Justicia, pero reiteró que nunca tuvo respuesta a los pedidos que le hizo de designación de más empleados y mejor calificados. “Pedí ayuda, pero no me podía quedar esperando esa ayuda y trabajamos con los recursos que teníamos”, espetó para fundamentar lo que considera que fue un abandono del máximo tribunal de la Segunda Circunscripción Judicial.

Mientras los acusadores prefirieron no hacerle preguntas, Alonso recibió consultas de algunos miembros del Jurado de Enjuiciamiento y de sus abogados defensores. Estos últimos apuntaron específicamente a la designación de personal y el juez respondió que en 2020 no se nombró ninguno y que en los dos años anteriores ingresaron solamente dos contratados.

En una audiencia sin sobresaltos, hubo un cruce por unos de los audios de Whatsapp que se escucharon en la sala. Fue aportado por la defensa a modo de prueba y la autora es la cortista Adriana García, quien en abril del año anterior le manda un mensaje a Alonso agradeciéndole por el compromiso mostrado durante la pandemia y lo insta a seguir trabajando como hasta ese momento.

Para los abogados Franco Montes y Marcelo Fernández es una muestra de que el magistrado estaba haciendo las cosas bien y una suerte de contracción con la denuncia que presentó posteriormente el máximo tribunal, mientras que para los acusadores no es procedente porque “se debió probar la licitud y la autenticidad del mismo. “No hay prueba del origen… la prueba no tiene valor algunos”, lanzó Quattropani a modo de argumento de su impugnación.

El juicio continuará este jueves, a partir de las 9. Será el turno de los alegatos de las partes: primero el de la Fiscalía General de la Corte, luego el de la Fiscalía de Estado y finalmente el de la defensa. Es un hecho que los acusadores pedirán la remoción de Alonso de su cargo de juez.

Para saber

El informe realizado en enero por personal de la Corte en el juzgado de Alonso también sostiene que el personal era insuficiente y que le faltaba capacitación.

Sobre las audiencias orales que no hizo en 2020, el juez explicó que no podía por falta de espacios amplios para garantizar el distanciamiento exigido por protocolo.

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