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Provinciales > Emotiva despedida

San Juan: la historia de la perrita que acompañó a una gata en su lecho de muerte

La historia de amor y despedidas se dio en barrio Rivadavia Norte.

04 de agosto de 2022

“Hoy me tocó hacer unas de las tareas más tristes y dolorosas, puse a dormir una gatita de 20 años”, con esas palabras empezó la publicación de un veterinario en Facebook que se hizo viral en San Juan. ¿Y por qué se hizo viral? Porque el profesional en la salud de animales resaltó que una perrita llamada Canela había acompañado a la gata en su lecho de muerte. Esta es la historia de Canela y Suavecita, una historia de amistad hasta el final, que surgió en el barrio Rivadavia Norte, en el departamento Rivadavia.

Suavecita vivió sus 20 años junto a una familia amante de los animales, los Pastor Peña. A la misma familia llegó Canela, la perrita. “Llegó con sarna y ensangrentada, pensé que nos duraba un mes y medio, que no pasaba, pero sobrevivió y acá está, tiene 19 años”, dijo Silvia Peña, la dueña de las mascotas, a DIARIO HUARPE.

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La perra revolucionó a todos en esa casa, al igual que cada animal que llegó, ya sea para recibir albergue transitorio. Es que los Pastor Peña fueron siempre así con los animales que encontraban en la calle o dejaban abandonados en su casa.

Así fue el caso de Canela, pero la perrita se ganó un lugar en ese hogar, junto a Suavecita, compartió días de aventura dentro de la casa. Suavecita recibió ese nombre por su pelaje más que nada, porque de ánimo era arisca, resaltó su dueña.

En cambio, Canela es todo lo contrario, siempre fue más tierna y siempre se hizo parte del dolor del otro. Es así que acompañó hasta la muerte a Suavecita, como ya lo había hecho en el pasado con otro gatito de la casa, o con el mismo marido de Silvia Peña, Ricardo Daniel Pastor, que falleció hace un mes y medio después de sufrir un ACV que lo dejó convaleciente por varios años.

Canela iba todas las noches a la habitación del hombre y le lamía la mano, le metía el hocico en la cara, como haciéndole una caricia, contó Peña. El día de la muerte de Ricardo, cuando vino la ambulancia a llevárselo porque se había agravado su salud, Canela se quería ir con ellos, pero le llamaron la atención y le explicaron que se tenía que quedar en casa.

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La misma actitud tuvo el 25 de julio. Suavecita ya estaba grave por su edad y no se podía mover, estaba sufriendo. Por eso Silvia Peña y su hija Celina Pastor decidieron llamar al veterinario Ariel Alejandro Jofré, para le colocara una inyección e hiciera dormir a la gata.

Canela estuvo ahí desde el primer momento, se acostó al lado de la gatita, que estaba envuelta en trapos. Una vez, que dejó de respirar, el veterinario la quiso meter en una bolsa para luego enterrarla, pero Canela le puso la patita y no lo dejó que lo hiciera. “Esto me partió el corazón”, expresó el hombre en sus redes sociales.

Al día siguiente, vino una persona contratada para hacer un hueco en el fondo y enterrar a la gata Suavecita. El hombre realizó todo el proceso y puso ladrillos encima. Silvia dijo a este medio que Canela permaneció ahí por un buen rato, al lado de lo que ahora es la tumba de Suavecita.

Este hecho ocurrió en Rivadavia, es una historia de amistad hasta el final y que enseña, según la publicación del veterinario, mucho. “Por eso quiero tanto a los animales, ellos nos enseñan cosas que aún no sabemos y seguiré aprendiendo de ellos, son seres únicos”, cerró.  

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