En un gesto que repite la historia que ella misma vivió hace 30 años, Soledad Pastorutti subió al escenario mayor de Cosquín a los hermanos Thiago y Tobías Lucero, de 14 y 16 años.
Ante una Plaza Próspero Molina desbordada, la 66° edición del festival cerró con un hecho generacional: el joven fenómeno Milo J ofreció un show colosal que fusionó trap y folklore, mientras el dúo Campedrinos recibía el premio a la Consagración.