La obra busca mejorar la seguridad y el manejo ambiental del predio que cuenta con una superficie superior a las nueve hectáreas. La escombrera estará habilitada para recibir escombros, restos de obras, tierra y materiales similares.
Uno sólo marcó precedentes e impulsó una ley, el otro fue archivado. La falta de infraestructura y negligencia de dueños, los problemas que ponen sobre la mesa ambos casos.
La gente que vive en calle Prolongación Zonda asegura que desde hace meses soportan la tierra y la contaminación que les genera el paso constante de camiones.