El verde del semáforo fue para una funcionaria que saca la materia sobre el final de su gestión y el amarillo para dos que decidieron mirar para otro lado ante un problema grave.
El verde del semáforo de los políticos quedó para un dirigente que mejorará un servicio vital para los habitantes de Jáchal y el amarillo para otro que quedó en el ojo de la tormenta por la veda.
El amarillo quedó para una funcionaria que debe mejorar las condiciones edilicias y el verde para dos que se pusieron de acuerdo en pos de la provincia.
El amarillo del semáforo quedó para un político sospechado de nombrar empleados en planta permanente de forma indebida y el verde para uno que gestionó y logró movilidades y herramientas.