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Provinciales > Historias sanjuaninas

Carlos y Marta, dos fieles de San Cayetano que son todo terreno

Dedican buena parte de su tiempo a su fe en el patrono del trabajo que este año tiene un festejo diferente atravesado por la pandemia de coronavirus.

Carlos y Marta contaron cómo vivieron esta fiesta del patrono del trabajo.

POR Daniela Jácamo SEGUIR
07 de agosto de 2020

07 de agosto de 2020

Carlos Avendaño, de 76 años, y Marta Arredondo, de 38, son dos de los fieles que asisten asiduamente al templo en el barrio Parque Industrial.

Este lugar es un punto de reunión tradicional de los sanjuaninos que profesan la fe por el santo del trabajo. Ambos contaron cómo vivieron este año la fiesta en honor al patrono que se vio atravesada por la cuarentena para prevenir contagios de coronavirus. Los dos se definen como creyentes "todoterreno" ya que supieron adaptarse a los cambios y seguir profesando su fe.

Ambos viven cerca del oratorio chimbero y dedican parte de su día a acercarse hasta allí y hacer alguna actividad como ayudar en el armado de la celebración religiosa. Este año la fiesta fue diferente porque durante las misas diarias se hizo obligatorio el uso de tapaboca, la distancia social, el alcohol en gel y con hasta 70 fieles dentro del templo. 

Siempre activo Carlos ya piensa en cómo puede ayudar a su comunidad religiosa.

Marta es la encargada de anotar a las personas cuando entran a la misa. Es que durante estos días hubo un ingreso restringido al templo, ya que sólo se pudo hacer la celebración con 70 personas presentes que debían ser registrados en una lista.

Carlos se jubiló como chofer de colectivos y ya en su retiro se dedicó a hacer marcos de cuadros de manera artesanal. Justamente las imágenes del Vía crucis que están en el templo fueron hechas por él, según contó orgulloso.

Este hombre explicó que él fue a la celebraciones diarias y que, como siempre, participó de manera activa en la fiesta de San Cayetano.

Igualmente reconoció que "este año la pandemia afectó en no sólo en la cantidad de personas que fueron a la iglesia, sino que muchos adultos mayores dejaron de asistir porque no se animaron a ir por temor a los contagios y prefirieron quedarse en su casa", aseguró el hombre que nunca faltó a ninguna de las celebraciones de los 7 de agosto.

Sobre el por qué cree en San Cayetano, Carlos explicó que siempre fue muy devoto del santo del trabajo y que supo encontrar en él un nexo con Jesús.

El artesano además destacó que siempre le encomendó por el bienestar suyo y de su familia, y que el santo le cumplió. "Tengo mi.jubilación y además vendo mis cuadros y nunca me ha faltado nada gracias a Dios y a San Cayetano", explicó.

Marta, por su parte, relató que ella heredó la fe de su madre, quien era gran creyente de San Cayetano. "Cuando mi madre murió, me hice la promesa de seguir ayudando y aportando en el templo", contó la mujer que es casada y tiene tres hijos de 21, 15 y 9 años.

Contó que siente mucho cariño por el templo y la comunidad, y por eso siguió ayudando a pesar de los posibles peligros de tener contacto con gente en tiempos de pandemia. 

Marta contó que creció viendo la fe que su madre profesaba por San Cayetano.

"Yo siempre tuve fe en San Cayetano, hace unos meses me encomendé especialmente. Es que en noviembre del año pasado mi marido se quedó sin trabajo", relató Marta, quien añadió que desde entonces "nos fuimos arreglando con alguna ayuda oficial y con las changas que fueron saliendo, y gracias a Dios y a San Cayetano puedo decir que nunca nos ha faltado la comida en la mesa".

A la hora de hablar de los pedidos que hacen los fieles ante la imagen de San Cayetano, ambos coincidieron en que este año la gente solicitó por trabajo, pero también por salud. "Yo también pedí a San Cayetano por el mundo entero, que interceda para que no haya más muertes", concluyó Marta.

Falta de recursos

Marta y Carlos contaron que esta baja en la cantidad de fieles trajo consigo una merma en lo recaudado en el diezmo.

"Para la fiesta teníamos pensado inaugurar el nuevo cielorraso y la pintura del templo. Ya lo instalamos, pero no está todo pagado. Hemos pensado en salir a vender rifas para juntar lo que nos falta", aseguró Carlos sobre su nuevo objetivo.

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