Política > Tensión extrema
Donald Trump considera atacar objetivos clave en Irán
El presidente estadounidense, Donald Trump, analiza ataques selectivos contra figuras clave del régimen y objetivos estratégicos.
POR REDACCIÓN
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar en las últimas horas luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, renovara sus amenazas de lanzar ataques selectivos contra el país persa. La advertencia llega en un contexto de estancamiento total en las conversaciones sobre los programas nuclear y de misiles iraníes.
Según informaron fuentes a la cadena CNN, Washington analiza una serie de posibles objetivos que incluirían a líderes del régimen iraní, altos funcionarios de seguridad señalados como responsables de las muertes ocurridas durante recientes protestas antigubernamentales, además de instalaciones nucleares y edificios gubernamentales estratégicos.
La posibilidad de una ofensiva militar tomó mayor fuerza después de que no se registraran avances en los contactos diplomáticos entre ambos países. De acuerdo a las fuentes consultadas, la decisión final aún no fue tomada, aunque el escenario es seguido de cerca por la Casa Blanca y el Pentágono.
Las negociaciones nunca llegaron a concretarse de manera directa. En cambio, se limitaron a intercambios de mensajes a través de intermediarios, principalmente diplomáticos de Omán, y a contactos entre el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y el canciller iraní, Abbas Araghchi. En esos diálogos se evaluó la posibilidad de una reunión que permitiera evitar un ataque que el mandatario estadounidense había amenazado con ejecutar a comienzos de enero, en respuesta a las muertes registradas durante las manifestaciones en Irán. Sin embargo, ese encuentro nunca se materializó.
Según trascendió, Estados Unidos condicionó cualquier avance diplomático al cumplimiento de una serie de exigencias: el cese total del enriquecimiento de uranio, la limitación del alcance y la cantidad de misiles balísticos y el fin del apoyo iraní a grupos aliados en Medio Oriente.
Desde Teherán, en cambio, la respuesta fue clara. El gobierno iraní comunicó su disposición a negociar exclusivamente sobre su programa nuclear, sin incluir el componente misilístico ni su política regional. Esa postura, aseguran las fuentes, no obtuvo respuesta por parte de Washington, lo que dejó a ambas partes “en un callejón sin salida”.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento del conflicto, ante el riesgo de que una acción militar pueda profundizar la inestabilidad en una región ya atravesada por múltiples focos de tensión.