Yo Cocino > Tips
Chau albahaca marchita: el secreto para guardarla fresca por un año
Aprendé a congelar esta hierba milenaria con aceite de oliva para que mantenga su sabor y aroma en todas tus recetas.
POR REDACCIÓN
La albahaca, vocablo de origen árabe que significa “planta aromática y medicinal”, posee una historia que se remonta a la antigua India, Grecia y Egipto. Tras ser introducida en Europa por boticarios y mercaderes, la especie fue clasificada en botánica y se asentó en la zona del Mediterráneo, volviéndose esencial en la gastronomía de Italia y España. Aunque es valorada por su sabor intenso, también es conocida en África y suele marchitarse velozmente, lo que dificulta su aprovechamiento total.
Para evitar el desperdicio y extender su vida útil hasta por un año, es posible congelarla mediante un método simple. El procedimiento requiere lavar y secar las hojas para luego licuarlas con una pequeña parte de aceite de oliva, agregándolo poco a poco hasta obtener una pasta fluida.
Una vez lograda la mezcla, se coloca en cubeteras y, tras congelarse bien, se desmolda para guardar los cubos en bolsas. Este sistema garantiza que la planta no se oxide ni se “queme con el frío”, manteniendo intactos su aroma y sabor.
Respecto a su utilidad culinaria, estos cubitos pueden añadirse congelados directamente a salsas para carnes o pastas. En caso de dejarlos descongelar, sirven como base para vinagretas o para improvisar un pesto aromático sumando queso rallado y ajo picado, resultando ideal para aliñar fideos, pizzas y ensaladas.