AHORA

11 C°

Miercoles

7 C° / 22 C°

Jueves

9 C° / 24 C°

Sociedad > José de San Martín

El estratega que se apoyó en los esclavos para lograr la libertad

La genialidad en la elaboración de su plan para atravesar Los Andes hizo que el prócer liberara tres países. A diferencia de otros militares estrategas que rescata la historia mundial, San Martín se apoyó no sólo en los soldados, sino también en los esclavos.

POR Mónica Martín SEGUIR
17 de agosto de 2019

17 de agosto de 2019

El modo en que José de San Martín organizó el Ejército de Los Andes y el plan que ideó para cruzar cuatro cordones montañosos para luego vencer a los españoles, es una muestra de las cualidades políticas del prócer que falleció el 17 de agosto de 1850.

A San Martín se lo considera uno de los genios de la estrategia miliar de planeta y fue comparado con Napoleón y con Aníbal, más allá de que los objetivos de lucha no fueron los mismos. Sin embargo, desde un comienzo estuvo convencido de que no alcanzaría el triunfo si no se apoyaba en el pueblo, no solo en los soldados. Mujeres cuyanas y esclavos fueron pieza clave para la epopeya sanmartiniana cuyo resultado fue la liberación de los españoles de Argentina, Chile y Perú.

Esta es la faceta que se rescata hoy, cuando se conmemora el aniversario de fallecimiento del San Martín.

“El esfuerzo mismo de traspasar los cuatro cordones montañosos y vencer militarmente a los españoles fue posible porque las transformaciones destinadas a lograr una mejor justicia social, y que consistieron en confiar en los esclavos de origen africano, aquellos en los que una buena parte de la sociedad menos confiaba”. Este concepto aparece en el libro San Martín y el Cruce de Los Andes, escrito por Edgardo Mendoza y Claudio Monachesi.

En esta bibliografía, los autores se encargan de aclarar que el apoyo popular fue posible en gran parte, debido a las virtudes personales de San Martín, que se sumaron a la buena formación y experiencia militar.

“La lámina escolar que nos perdimos”, es un apartado de uno de los capítulos del libro de Felipe Pigna “La voz del Gran Jefe”. Lo que cuenta allí el historiador es que en las ilustraciones escolares que se usan para enseñar a los niños todo lo referido al cruce sanmartiniano, no aparecen soldados negros y que eso es una deuda pendiente.

“San Martín consideraba que los negros y los mulatos eran mejores soldados de infantería, y a contrapelo del racismo imperante en la sociedad de castas, propuso unificar el ejército”, escribió el historiador.

 La estrategia sanmartiniana

La planificación fue clave para alcanzar el triunfo. San Martín estuvo seguro de cruzar Los Andes y para ello marcó seis puntos cordilleranos. El cruce, que terminó la batalla de Chacabuco ganada, se hizo entre enero y febrero de 1817.

Según el relato de Mendoza y Monachesi, “todo esto estuvo lleno de ‘secreto, astucia, sorpresa, audacia, rapidez, planificación y creatividad. Todos esos elementos estuvieron presentes en el plan sanmartiniano y cada uno se desarrolló en un momento preciso y oportuno‘. 

San Martín encabezó la columna principal. Una de las secundarias fue liderada por Cabot. La estrategia siempre fue clara: confundir al enemigo e impedir que conociera dónde se realizaría el ataque principal. La travesía, de la que participaron más de 5.000 hombres, tuvo sus puntos complicados. El clima y la dura geografía jugaron en contra. Sin embargo, el cruce fue exitoso.  

  

Comunicación, clave del éxito  

San Martín se las ingenió para que la logística comunicacional ocupara un papel importante en las columnas que envió a través de la cordillera para vencer a los realistas.

Meses antes de la partida, el General ya había diseñado los puntos militares por donde se iba a girar la correspondencia oficial al destacamento Los Patos. Lo que hizo fue idear un sistema de postas a lo largo de los cuatro cordones montañosos que atravesó. Los hombres más entrenados debían ir de un punto a otro transmitiendo las ordenes, como si se tratase de un correo interno.

En un primer momento, San Martín fue en la retaguardia de la columna compuesta por miles de soldados. Aun así, la comunicación con la vanguardia siempre fue fluida. Entre el final y el principio de la columna había cinco días de distancia.

Según  Edgardo Mendoza y Claudio Monachesi, la instalación de esas postas fue una tarea difícil porque el invierno de 1816 fue uno de los más duros por la cantidad de nieve que cayó.

Seguir rápidamente las órdenes impartidas fue clave para el éxito del plan libertador. Por eso,  la estrategia comunicacional fue un punto clave en el ideario sanmartiniano.

   

 

Para reportar errores debe estar registrado.

Para Agregar información debe estar registrado.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?