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Más de 300 familias huarpes y diaguitas afectadas por el aislamiento: "A varios no les importa si estamos vivos"

Si bien reciben ayudas, no les alcanza. "Casi nadie pudo acceder al beneficio de los $ 10.000 porque te piden 10.000 requisitos", advierten.

Foto: Gonzalo Medina/DIARIO HUARPE

POR REDACCIÓN

30 de abril de 2020

Con el parate por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, las economías de las comunidades huarpes y diaguitas se derrumbaron. Las jefas y jefes de hogar que tienen la responsabilidad de llevar el dinero a la casa no lo pueden hacer. El que no es albañil, es cosechador o cosechadora, plomero, artesana o artesano, pequeño productor agrícola o ganadero (principalmente caprino). Es decir, viven al día de lo que generan con las changas o la comercialización de sus productos.

Nadia Gómez, CPI de la comunidad Huarpe. Foto: Mariano Martín/DIARIO HUARPE.

“Nuestra realidad desde hace tiempo es complicada por las carencias que sufren nuestros pueblos. Sin servicios esenciales como agua, electricidad y caminos. Sin oportunidades, integración, ni reconocimiento. Y ahora con el aislamiento, que es necesario para la protección de las vidas, todas estas problemáticas se profundizaron por falta de atención”, le dijo a DIARIO HUARPE, Nadia Gómez, miembro de la Comunidad Warpe del Territorio del Kuyum y representante warpe en la Mesa de Coordinación Nacional del Consejo de Participación Indígena del INAI.

El relevamiento realizado por la comunidad huarpe en toda la provincia arrojó que, con más de 40 días de aislamiento, 300 familias entraron en situación de vulnerabilidad.

De las más de 300, un poco menos de la mitad pudo acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de 10.000 pesos, aunque algunos todavía no lo cobraron. El resto está racionando los alimentos para estirar unos días más lo que tienen.

Víctor Barroso, comunidad Pinkanta. Foto: gentileza comunidad huarpe.

"Nosotros estamos re mal", le dijo a DIARIO HUARPE Víctor Barroso de la comunidad Pinkanta. 

"Acá la mayoría vivimos de las changas y hoy estamos todos parados con esto de la cuarentena. Casi nadie pudo acceder al beneficio de los 10.000 pesos porque te piden 10.000 requisitos. Y el que pudo cargar los datos, todavía no ve un peso", agregó.

Las familias son de 25 de Mayo, Sarmiento, Caucete, Valle Fértil, Iglesia, Albardón, Rawson, Rivadavia y Chimbas.

Las comunidades: Salvador Talquenca, Clara Rosa Guaquinchay, Pinkanta, Sawa, Cienaguita, Cochagual, Aguas Verdes, Chetayayko, Arroyo Ñerque Guaquinchay, Gualta Kaja, Bermejo, Las Chacras, Territorio del Cuyum y 4 comunidades Diaguitas de Usno, Astica, Pedro Caligua y La Majadita.

El aislamiento campo adentro. Foto: gentileza comunidad huarpe.

"En nuestro caso estamos haciendo lo que podemos", dijo Teresa Quiroga, de la comunidad Talquenca del Encón.

"Mi marido trabajaba en una empresa para la minera y unos días antes de que decretaran la cuarentena lo despidieron, así que ahora estamos viviendo con lo poco que nos está quedando", agregó.

El marido de Teresa tramitó el IFE, pero la Anses todavía no le daba la baja y se quedó fuera del beneficio.

"Ojalá que esto se pase pronto porque el mes que viene no sé qué vamos a hacer", expresó Teresa.

Por su parte Carolina Araya, de la comunidad Talquenca, contó que los que peor la están pasando son las familias que viven en los campos. Es que desde que comenzó la cuarentena nadie compra chivos, guano, ni artesanías, los principales recursos que sostienen las economías familiares.

Carolina Araya, comunidad Talquenca. Foto: gentileza comunidad huarpe.

"Con ese dinero las familias compran el alimento para todo el invierno, pero ahora no saben cómo van a hacer", agregó.

La mayoría de las familias se dedica a la producción caprina. Foto: Gonzalo Medina/DIARIO HUARPE.

"Nosotros seguimos resistiendo y ahora más que nunca para que no nos gane la desesperanza", dijo José Díaz, de la comunidad Aguas Verdes de la Lagunas de Guanacache, Sarmiento.

Foto: Gonzalo Medina/DIARIO HUARPE

"Los trámites que se venían haciendo por el agua y los caminos quedaron todos parados. Nuestros más de 17 niños escolarizados no están recibiendo las guías porque no tenemos acceso a las tecnologías ni recursos para mantenerlas. Además por acá nadie ha venido a traer los apuntes. Y con respecto al tema del cobro de los 10.000, aquí nadie pudo ser beneficiado por el CBU y los otros cientos de requisitos y presentaciones que había que hacer justamente por internet. Qué le puedo decir, la problemática se vive a pleno, a varios no les importa si estamos vivos. Y seguimos masticando injusticias", agregó.

Los reclamos 

Nadia Gómez aseguró que apenas empezaron a dictarse las medidas sanitarias por la pandemia, la comunidad huarpe de San Juan planteó sus preocupaciones a los organismos del Estado provincial y nacional. 

"Todos conocen la realidad de las comunidades. Municipios, Ministerio de Gobierno, Ministerio de Salud, Ministerio de Desarrollo Humano, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Presidencia de la Nación. Pero nadie articula correctamente las soluciones. Sabemos y entendemos la gravedad sanitaria y estamos a favor del aislamiento por la salud de todos, pero en ese aislamiento los Estados deben tener en cuenta las particularidades de las comunidades y principalmente las de las rurales y de las que están tierra adentro”, explicó. 

El pedido punto por punto

Agentes sanitarios

El primero de los planteos que se hizo fue sobre la modalidad de trabajo de los agentes sanitarios que periódicamente llegan con asistencia médica a las comunidades rurales.

“Pedimos que ellos trabajaran solo en las comunidades aisladas como se decidió en Mendoza. Pero acá, hasta el momento, no se aplica la misma medida”, contó Gómez.

Hoy los agentes sanitarios sanjuaninos trabajan la mitad del tiempo en el Centro de Salud y la otra en las comunidades, ampliando el riesgo de contagio.

Transporte

Otro de los temas que agravaba la situación de las comunidades es el transporte. Es que muchas familias se quedaron sin servicio para trasladarse, por ejemplo, para llegar por una urgencia a los hospitales o centros de salud. También para adquirir alimentos, hacer trámites, pagar servicios o cobrar en cajeros.

“Antes ya era complicado y ahora sin servicio de transporte, peor”, remarcó Gómez.

Ayudas a medias

Vale destacar que el ministerio de Desarrollo Humano de la provincia y algunos municipios están cubriendo esas necesidades, pero no son todos.

Según Gómez, los módulos alimentarios de provincia llegaron a las familias “y se agradece, pero todos sabemos que con un bolsón una familia no puede alimentarse por 15 o 20 días".

Después que se oculta el sol la energía eléctrica dura solo un par de horas. Foto: gentileza comunidad huarpe

Electricidad, tecnología y educación

Otro de los puntos planteados fue que muchas de las comunidades no tienen acceso a la electricidad. Y sin electricidad no hay tecnología ni educación.

“Hoy muchos niños de la comunidad no están teniendo acceso a la educación, porque no tienen los servicios necesarios y los cuadernillos tampoco están llegando a las comunidades”, indicó Gómez.

Higiene

Otro de los problemas que se plantearon es la imposibilidad de cumplir con las recomendaciones de higiene, porque la mayoría de estas comunidades no tiene acceso al agua.

El agua, un recurso escaso en todas las comunidades. Foto: Gonzalo Medina/DIARIO HUARPE.

Trabajo

Casi todas las familias viven de lo que generan en el día y todas suman registros al amplio espectro de los trabajadores informales de la provincia. La mayoría es albañil, cosechador o cosechadora, plomero, artesana o artesano, pequeño productor agrícola o ganadero (principalmente caprino). Estos tres últimos sectores hoy sin poder ubicar sus productos en los mercados departamentales y turístico por las restricciones de tránsito y traslado. 

Sin comité de emergencia indígena

En otras provincias como Neuquén y Chaco, los gobiernos motorizaron la creación de comités de emergencias exclusivamente para atender las necesidades de los pueblos originarios pero, según Gómez, acá todavía no los convocaron pese a que estaba planteado.

“Estimo que debe ser porque creen que como no tenemos casos de coronavirus en nuestra provincia no es necesario. Pero la realidad nos demuestra que sí lo es, porque el aislamiento social agravó las problemáticas de los pueblos originarios”, explicó.

Sin los servicios básicos la vida en el campo es mucho más dura. Foto: Gonzalo Medina/DIARIO HUARPE.

El pedido llegó a Nación

Gómez contó que toda la problemática con sus respectivos planteos, interrogantes y preocupaciones también pudo volcarse en el informe que elaboró la comisión COVID-19 de Ciencias Sociales del MINCyT-CONICET-AGENCIA, el cual se entregó al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación para poner en conocimiento sobre los efectos sociales de las medidas de aislamiento tomadas por el presidente Alberto Fernández.

Dicho informe fue solicitado por el Gobierno Nacional y lo realizó una amplia red federal de investigadores pertenecientes al sistema científico y universitario de Argentina. Cada uno volcó los datos obtenidos en un relevamiento nacional que se hizo entre el 23 y 25 de marzo de 2020.

Esta es la carátula del informe que llegó a la presidencia de la Nación.

Los datos de San Juan en el informe

1. Metodología y alcance.

a) Número de referentes académicos: 10;

b) Número de informantes clave: 34;

c) Tipo de informantes: personal de la salud; personal de fuerzas de seguridad; educadores; referentes sociales; referentes políticos; militantes de movimientos sociales; líderes religiosos; referentes de comunidades indígenas; referentes barriales y comunitarios.

2. Evaluación del grado de cumplimiento de la política de cuarentena.

De los 34 reportes, 13 consignan que la cuarentena se cumplió totalmente. De ellos, 4 referentes informan sobre zonas rurales aisladas (departamento de San Martín) y 9 sobre barrios urbanos de clase media en ciudades pequeñas (Valle Fértil, Calingasta) y sectores vulnerables de la periferia de la ciudad de San Juan (Santa Lucía, Rivadavia, Chimbas).

La mayoría de los informantes (un total de 17) indicó que la cuarentena se cumplió parcialmente. De ellos, 7 informan sobre barrios vulnerables ubicados en los departamentos aledaños a la ciudad de San Juan (Rivadavia, Rawson, Chimbas) y 7 sobre zonas rurales (ubicadas en el departamento de San Martín). 3 informantes destacaron que mucha gente no acató la medida. Los informantes observan que a medida que fue transcurriendo la cuarentena, las personas fueron tomando paulatinamente conciencia de la gravedad de la situación sanitaria y descendió la circulación de personas.

3. Principales dificultades para el acatamiento.

Las principales dificultades para el acatamiento de la política de cuarentena refieren a diversas causas de acuerdo con los estratos sociales y espacios geográficos. Dentro de las zonas rurales se destacan:

a) La imposibilidad de frenar el trabajo estacional ante la necesidad de levantar la cosecha de la vid (departamento de San Martín).

b) Presencia de economías de subsistencia: los residentes trabajan principalmente en actividades vinculadas a la cría de ganado, al cultivo de productos agrícolas como el maíz y el zapallo y actividades de caza (La Majadita, Valle Fértil), lo que obliga a salir a trabajar diariamente para subsistir.

c) Los trabajadores precarios e informales, vinculados a las actividades rurales se ven impedidos de frenar sus trabajos ante la pérdida de ingresos familiares (Pocito).

d) Poco acatamiento de las empresas dedicadas a la minería a la normativa nacional de desconcentrar los campamentos de operarios ante la imposibilidad de garantizar las condiciones sanitarias para evitar contagios (Mina de Veladero, Lama y Gualcamayo, distritos de montaña).

En los barrios de sectores populares ubicados en la periferia de la ciudad de San Juan (Barrio La Bebida, Barrio Wilkinson, Villa Rodríguez Pinto, Rivadavia; barrios de Santa Lucía) se advierte como dificultades.

e) La necesidad de trabajar por parte de los trabajadores cuentapropistas e informales (changas) para garantizar los ingresos familiares.

f) Desabastecimiento de comercios de proximidad, por lo que se requiere realizar desplazamientos más largos para el aprovisionamiento de alimentos.

g) Presencia de hacinamiento en las viviendas de sectores populares, lo que dificulta adoptar las medidas de aislamiento y prevención.

h) La falta de conciencia en parte de la población sobre la gravedad de la situación sanitaria, especialmente los jóvenes.

4. Grado de información sobre la epidemia y la prevención.

Del total de informantes clave, 20 indican que la población se encuentra bien informada y que mensajes circula por distintos medios, como canales de televisión, radios y redes sociales, facilitados por la disposición de celulares. Un informante destaca el rápido accionar del gobierno nacional y provincial, y otro indica la importancia de la escuela y de bomberos voluntarios como instituciones que promovieron la difusión de medidas de prevención. Si bien la mayoría destaca la circulación de mensajes, advierte que faltan elementos para poder cumplir con la prevención (alcohol en gel y artículos de limpieza).

Por otro lado, 4 informantes indican que sus poblaciones de referencia se encuentran medianamente informados, 7 que están mal informados, y 3 no consignan respuesta en esta variable.

Problemas derivados del acatamiento (total o parcial) de la cuarentena (p. je económicos, violencias, salud mental, etcétera). 

Las principales dificultades para el acatamiento de la política de cuarentena refieren a diversas causas de acuerdo con los estratos sociales y espacios geográficos. Dentro de las zonas urbanas y periurbanas se destacan:

a) Trabajadores informales y precarios que ante la imposibilidad de salir a trabajar ven reducidos o pierden sus ingresos familiares.

b) Eventuales problemas con las fuerzas de seguridad ante la necesidad de salir a trabajar de poblaciones vulnerables.

c) Desabastecimiento de comercios de proximidad (en especial para la adquisición de bienes de primera necesidad y artículos de limpieza).

d) Necesidad realizar largos trayectos para la provisión de alimentos y artículos de primera necesidad debido a que los comercios de proximidad no reciben la tarjeta social por estar en “negro” (trabajo informal).

e) Aumento de violencia de género y doméstica ante la situación de encierro de familias numerosas en viviendas pequeñas.

f) Degradación de la salud mental de las poblaciones referenciadas (ansiedad, tristeza, reacciones paranoicas, alcoholemia -especialmente en jóvenes).

g) Interrupción de actividades artísticas y recreativas que impactan sobre la formación y el desarrollo de niños y niñas.

h) Aumento de robos por necesidad o falta de oportunidad para generar ingresos diarios.

Dentro de las zonas rurales se destacan los siguientes problemas:

i) Potencial discontinuidad o merma de provisión de agua potable (Comunidad Huarpe).

j) Potencial ruptura en la distribución de alimentos necesarios para la subsistencia (Comunidad Huarpe).

k) Reducción de personal en hospitales y postas sanitarias y reducción de horarios de atención al público (Comunidad Huarpe).

5. Problemas percibidos de una eventual extensión de la cuarentena.

a) La disminución o pérdida de ingresos familiares debido a que la mayoría de la población analizada poseen trabajos precarios e informales. Suspensión de pagos de trabajadores informales (empleadas domésticas).

b) Desabastecimiento en comercios de proximidad (despensas, almacenes barriales, kioscos y verdulerías).

c) Aumento de precios de los comercios de proximidad barrial ante las situaciones de desabastecimiento.

d) Preocupación por encontrar soluciones para el pago de servicios públicos y alquileres de locales comerciales cerrados por la cuarentena.

e) Profundización de problemáticas existentes en barrios populares (desempleo, informalidad, violencia de género).

f) Aumento de violencia intrafamiliar.

g) Problemas crecientes con las fuerzas de seguridad ante eventuales salidas necesarias para la subsistencia.   

Los abuelos están preocupados por la pandemia, pero son los más cuidados por los de la comunidad. Foto: Mariano Martín/DIARIO HUARPE.

“Hasta ahora no tenemos respuestas y nadie nos ha convocado. Esperemos que esto cambie porque hay muchas familias de los pueblos originarios que no la están pasando bien”, concluyó Gómez.

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