Un estudio reciente reveló que breves momentos de actividad intensa, incluso fuera del gimnasio, pueden reducir de forma significativa el riesgo cardiovascular.
Un estudio de la Universidad Deportiva de Harbin reveló que practicar yoga intenso durante 30 minutos dos veces por semana ayuda a descansar mejor y reduce el insomnio, superando a otras actividades físicas.
Un estudio estadounidense comprobó que la actividad física diaria incrementa la coordinación y la movilidad en adultos de mediana edad, gracias a la activación de la dopamina, incluso cuando las neuronas están envejecidas.
Un estudio científico revela que la actividad física regular incrementa la producción de betaína, que ralentiza el envejecimiento celular y abre la puerta a tratamientos antienvejecimiento.
Especialistas señalan que la constancia y la adaptación a la rutina personal son claves para optimizar la salud cardiovascular, sin que exista un momento único ideal para ejercitarse.
Incorporar rutinas de pesas, junto a una alimentación adecuada y descanso, es fundamental para aumentar masa muscular y mejorar la salud en poco tiempo.