Publicidad
Publicidad

Economía > Competencia deslal

En octubre, el 98% de los lavarropas importados en Argentina provinieron de China

El cierre de la planta de Whirlpool en Pilar y el aumento exponencial de importaciones reflejan la fuerte presión de la industria local frente a la competencia china.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
El dominio de China en el mercado argentino se volvió aún más evidente en octubre. Foto: Gentileza

El cierre reciente de la planta de lavarropas de Whirlpool en Pilar, que había sido inaugurada hace apenas tres años, y el despido de 220 empleados, volvió a poner en evidencia la compleja situación que atraviesa la industria local argentina. Esta decisión se da en un contexto donde el tipo de cambio es considerado “atrasado” por empresarios y economistas, y con una política de apertura comercial que busca frenar la inflación y bajar los precios domésticos.

Desde Whirlpool explicaron que la compañía se enfocará exclusivamente en la importación de lavarropas, una estrategia similar a la adoptada en 2003 cuando cerraron la planta de heladeras en San Luis. La decisión fue impulsada desde la filial brasileña, que supervisa las operaciones argentinas, señalando que el negocio local no resultó rentable.

Publicidad

El volumen de importaciones de lavarropas automáticos aumentó notablemente: en 2024 se importaron poco más de 90.000 unidades, mientras que en los primeros diez meses de 2025 la cifra se elevó casi diez veces, alcanzando 916.000 unidades. De ese total, cerca del 89% provino de China, con 814.000 unidades importadas en ese periodo, según datos del sector.

El dominio de China en el mercado argentino se volvió aún más evidente en octubre, cuando el 98% de los lavarropas importados llegaron desde ese país. Desde junio, los envíos mensuales de lavarropas chinos superaron las 100.000 unidades, superando el volumen acumulado anual de cualquier otro país, incluido Brasil.

Publicidad

Un dato que refleja las dificultades para competir con China es la escasa importación a la Zona Franca Río Gallegos, que en diez meses sumó apenas 8 unidades. Este escenario pone en el centro la compleja competencia global y local, tal como señaló Paolo Rocca, CEO de Techint: “Hoy China tiene el 34% de la manufactura del mundo y esto implica que el resto de los países la perdió”.

Rocca destacó que, aunque el concepto de “política industrial” ha sido desvirtuado, es fundamental “entender en qué cadena de valor aceptamos un rol distinto y a cuál apoyamos y cuidamos”. En línea con esta visión, el titular de la Unión Industrial Argentina, Martin Rappallini, remarcó la urgencia de reducir la carga impositiva y la informalidad laboral para equilibrar la distribución del peso del Estado. En Argentina, existen actualmente 122.000 juicios laborales en curso, un récord histórico.

Publicidad

Respecto al costo laboral, hubo un preacuerdo semestral entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y varias asociaciones empresarias, que plantea un aumento del 14% y sumas no remunerativas de $160.000, lo que llevaría el Ingreso Mínimo Global de Referencia (IMGR) del sector a $1.229.000 mensuales, un 31% más que en septiembre. Sin embargo, la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa Metalúrgica Argentina (Camima) se mostró opuesta y el acuerdo aún no se firmó debido a desacuerdos con la UOM.

En paralelo, la Comisión Nacional de Comercio Exterior inició diez investigaciones por dumping y competencia desleal, seis de ellas relacionadas con productos chinos, incluyendo termos, tubos de aluminio, radiadores y motores de lavarropas. Algunas demandas se cerraron sin aplicar derechos antidumping.

Estos acontecimientos reflejan las tensiones que enfrenta la industria argentina en un mercado globalizado, donde la competencia china se impone con fuerza y plantea desafíos para la producción local y el empleo.

Fuente: Infobae

Publicidad
Publicidad
Más Leídas
Publicidad
Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS