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Colón Junior: el sueño del futsal entre pinceladas, ascensos y tribunas
Los jugadores del Colón Junior no paran y ahora apuntan a la Primera A. Sin embargo, el sentido de pertenencia los mueve y concretan obras.
Por Maximiliano Maldonado Hace 2 horas
En el mundo del futsal de Colón Junior, el sentido de pertenencia no es un eslogan de redes sociales; es una marca en la piel que se nota en cada gota de sudor y, ahora, en cada trazo de pintura fresca sobre el playón. El conjunto Merengue vive días de idilio tras haber conseguido el ansiado ascenso de la Primera C a la B de la Liga Sanjuanina, pero lejos de tirar manteca al techo, el plantel decidió calzarse el overol para embellecer su casa.
“Estaba muy gastado. Cuando entraba tierra no se notaban las líneas, así que había que repintarlo”, le contó Iván Reyes a DIARIO HUARPE. La escena pinta de cuerpo entero la mística del club: después de una práctica extenuante en la arena de La Granja, los jugadores cambiaron la pelota por el rodillo y la cinta de enmascarar.
El trabajo como sentido de pertenencia
La autogestión es el combustible de este sueño. La pintura se consiguió con el aporte de todos los que integran la disciplina. La jornada de trabajo fue una verdadera "pretemporada" de albañilería: arrancaron a las 20 y le pusieron el punto final cerca de la 1 de la madrugada.
Mientras unos marcaban el perímetro, otros preparaban la mezcla y el resto cubría el cemento con el color de la ilusión. Por turnos, entre mates y anécdotas del ascenso, dejaron el playón reluciente, listo para recibir los desafíos de la categoría B.
El próximo paso: la Tribuna
Pero el ambicioso proyecto del futsal de la calle Sargento Cabral no se queda en la pintura. El gran anhelo que desvela a Reyes y compañía es la construcción de una estructura que le dé comodidad a la familia Merengue.
"El objetivo es hacer la tribuna y ver cómo generamos recursos. Una rifa, sponsors, buscar ayuda. Hay que moverse", señaló el coordinador con la convicción de quien sabe que para recibir, primero hay que dar.
La idea es levantar una estructura de hierro y caño. Si bien el proyecto nació el año pasado y quedó en los papeles, el envión anímico de haber subido de categoría reactivó la llama. "Cualquier ayuda es bienvenida para la disciplina y para el club", afirmaron desde el corazón del plantel.
La ilusión de ascenso
El crecimiento deportivo de Colón Junior no es obra del azar, sino de años de masticar bronca en las categorías de ascenso y competir con seriedad. Tras haber dado el salto a la B, el grupo ya mira de reojo la máxima categoría del futsal local.
“Nunca venimos a pasar el año. Sabemos que llegar a la A va a ser difícil, pero no estamos tan lejos como antes. Uno se ilusiona”, confesó Reyes. En el Merengue, el ascenso fue apenas el punto de partida. Porque en este rincón de la capital sanjuanina, el éxito se entrena, se pinta y se construye bloque a bloque, todos los días.