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Provinciales > Tomaticán

La preparación huarpe que perdura hasta la actualidad

El origen de este plato radica en la gastronomía huarpe. Es un guiso a base de tres ingredientes clave: tomate, huevo y cebolla.

POR REDACCIÓN

13 de junio de 2019

El tomaticán es uno de los platos típicos del verano sanjuanino porque aporta frescura ante los intensos calores que suelen azotar en esta tierra, pero además porque en época estival crecen los mejores tomates destacados por su calidad a nivel nacional.

El origen del tomaticán radica en la gastronomía huarpe y se trata de guiso a base de tres ingredientes: tomate, cebolla y huevo. Aunque en el resto de Cuyo y también de Latinoamérica se conoce esta preparación incluso con otros nombres, acaso por haberse ido esparciendo por la huella del Camino del Inca, el inicio es meramente sanjuanino.

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El consumo de esta preparación está ligado a otra tradición como es la vitivinicultura, pues en la época de vendimia los peones de viña preparaban tomaticán por ser barato, fácil de elaborar y rápido de consumir mientras hacían sus tareas en el campo.

En un gran disco de arado alimentado por el fuego hecho con leña se ponían los ingredientes y a media mañana el tomaticán estaba listo. Se agregaban los huevos, uno por cada comensal, y con grandes rodajas de pan cada uno de los peones iba comiendo sin necesidad de otro utensilio. Incluso hay quienes dicen que las migas del pan cortado para comer el guiso caían en la preparación y en definitiva le daban el punto exacto de espesor.

 

La herencia de los antepasados

El chef Mauricio Barón destacó que “el tomaticán era fácil de elaborar por nuestras abuelas en el campo porque tenían a mano el tomate y la cebolla, además de los huevos en el gallinero. Entonces se volvió una comida típica de mitad de mañana para renovar las fuerzas de quienes trabajaban en el campo”.

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En cuanto a la elaboración, es especialista dijo que es muy fácil porque sólo se necesitan tres ingredientes, aunque a lo largo del tiempo la preparación fue mutando y se le agregaron más productos.

“A veces una comida no necesita tantos ingredientes. Sólo con tomate, cebolla y huevos se puede elaborar un almuerzo o una cena increíble. Además, lo bueno del tomaticán es que sirve como guarnición, por ejemplo, de un asado. Y para quienes gustan de un sabor más profundo yo recomiendo agregarle ajo”, explicó Barón.

 

La receta

Para un buen tomaticán es fundamental elegir excelentes productos. Primero en una sartén se pone a rehogar la cebolla hasta que esté transparente. Luego, se pela y se le saca la semilla al tomate y se lo corta en cubitos. Posteriormente se juntan ambos ingredientes y se los condimenta con sal, pimienta y ají molido. Una vez que elaboración esté casi cocida se incorpora un huevo por cada comensal. Para degustarlo la mejor forma de hacerlo es con un buen pan casero que se puede untar con ajo y aceite de oliva

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