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Milei pone a prueba su poder político con reformas sensibles
El miércoles se debatirá la reforma laboral en el Senado y el jueves en la Cámara de Diputados se abre la discusión por la baja de imputabilidad.
POR REDACCIÓN
El Congreso nacional afrontará una semana decisiva para la agenda política del presidente Javier Milei. Con las sesiones extraordinarias en marcha, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) buscará avanzar con dos de los proyectos más sensibles de su programa: la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad. Ambas iniciativas concentrarán el debate parlamentario y pondrán a prueba la capacidad del Gobierno para articular mayorías en un escenario legislativo fragmentado.
El primer capítulo se escribirá el miércoles en el Senado, donde el oficialismo intentará darle media sanción a la reforma laboral. Se trata de una iniciativa que viene siendo objeto de intensas negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas, especialmente por su impacto fiscal y por los cambios estructurales que propone en el régimen de trabajo. El texto definitivo se mantuvo bajo reserva hasta último momento, una estrategia que el propio oficialismo reconoce como clave para evitar que se empantanen las conversaciones previas a la sesión.
Entre los puntos más discutidos aparecen la creación de bancos de horas, el tope a las indemnizaciones, la posibilidad de fraccionar vacaciones y el pago de parte del salario en especie. Sin embargo, el eje que terminó de tensar la discusión es el capítulo impositivo, en particular la reducción de Ganancias para empresas, un tributo coparticipable cuya merma impactaría directamente en las finanzas provinciales. Allí se concentran los reclamos de los mandatarios provinciales, que condicionan su respaldo a cambios en ese apartado.
Además, genera resistencias el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), pensado para financiar indemnizaciones sin causa a partir de aportes patronales. Sectores de la oposición y la UCR plantearon la necesidad de diferenciar su aplicación entre pymes y grandes empresas, mientras que los gremios observan con preocupación un esquema que podría afectar su financiamiento y ya anticiparon posibles medidas de protesta en las inmediaciones del Congreso.
Al día siguiente, el jueves, será el turno de la Cámara de Diputados, donde comenzará el debate del nuevo Régimen Penal Juvenil, que incluye la baja de la edad de imputabilidad. El proyecto, impulsado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, fija en 14 años el umbral para que los menores puedan ser juzgados penalmente por delitos graves, luego de que fracasara el intento de llevarla a 13 años por falta de consenso político.
La iniciativa establece penas máximas de hasta 15 años de prisión para delitos de extrema gravedad y prevé un sistema escalonado, con instituciones especializadas y sin contacto con adultos. En un gesto hacia los gobernadores, el Gobierno accedió a que Nación absorba parte del costo fiscal que demandará la implementación del régimen en las provincias que adhieran.
Con ambas discusiones en paralelo, el oficialismo enfrenta una semana clave. Reforma laboral y baja de imputabilidad no solo marcarán el pulso legislativo, sino que funcionarán como un termómetro del respaldo político real con el que cuenta Milei para avanzar con las reformas estructurales que prometió desde el inicio de su gestión.