Economía > Intereses
Sacudón político en Venezuela y petróleo: impacto esperado en precio del crudo
La detención de Nicolás Maduro y la ofensiva estadounidense reordenan el tablero geopolítico del petróleo, pero por ahora mercados ven efectos limitados en el precio del crudo y apuestan a estabilidad por acuerdos internacionales y capacidad de producción.
POR REDACCIÓN
El sacudón político en Venezuela, con la captura del presidente Nicolás Maduro tras un operativo estadounidense, volvió a poner al petróleo en el centro de la escena global, aunque los mercados esperan un impacto moderado en el precio del crudo, al menos en el corto plazo.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas en crudo extrapesado que requiere tecnología y diluyentes para su producción, y su peso actual en la oferta global es limitado debido a décadas de caída de producción, sanciones y falta de inversiones.
Tras el cambio político, la producción venezolana (hoy entre 800.000 y 900.000 barriles diarios) está muy lejos de los más de 3 millones de bpd que el país bombeaba décadas atrás. Por eso, aunque un eventual giro institucional pueda abrir puertas a inversiones y recuperación futura, no se espera un shock inmediato en los mercados capaz de desequilibrar la oferta-demanda mundial.
En el corto plazo, los analistas señalan que el impacto se da más por la incertidumbre geopolítica y primas de riesgo que por variaciones reales en la producción. Bajo estas condiciones, el mercado de crudo podría experimentar movimientos volátiles o puntuales, pero sin rupturas dramáticas en la cotización.
Otro factor que actúa como ancla en los valores del petróleo es la postura de la OPEP y sus aliados, que generalmente evitan cambios abruptos en producción. Incluso si Venezuela recuperara parte de su capacidad, sería gradual y coordinada con el cartel para mantener estabilidad en el mercado y prevenir desplomes de precio perjudiciales para productores tradicionales.
En 2025, los precios del crudo mantuvieron rangos moderados (con el Brent rondando los 60 USD por barril) a pesar de diversas tensiones geopolíticas, reflejando un mercado sobresuministrado y con demanda global incierta. Se prevé que 2026 continúe mostrando una mezcla de presiones a la baja por exceso de oferta y primas al alza por riesgo político.
En el mediano y largo plazo, si la crisis política en Venezuela permite la entrada de capitales, nuevas alianzas energéticas y reinversión en infraestructura petrolera, podría aumentar la oferta de crudo y, eventualmente, influir en los precios globales desde una perspectiva estructural más que coyuntural.