Especialistas advierten sobre especies que pueden volverse invasoras o representar riesgos para la salud. Algunas afectan otras plantas, dañan estructuras o resultan tóxicas para personas y mascotas.
Aunque el invierno suele asociarse con menos flores, existen especies que pueden plantarse en junio y mantenerse en buen estado durante los meses fríos.
Aunque muchos lo confunden con el jacarandá, hay un árbol que se destaca por sus flores rosadas intensas y un perfume dulce que invade jardines y veredas en época de floración.
Con la llegada de la primavera, octubre se convierte en el mes perfecto para plantar flores que llenen de vida jardines, balcones y terrazas. Las alegrías del hogar, los cosmos y las gazanias son fáciles de cuidar y garantizan un verano lleno de color.