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Qué flores plantar en junio para un jardín colorido en invierno
Aunque el invierno suele asociarse con menos flores, existen especies que pueden plantarse en junio y mantenerse en buen estado durante los meses fríos.
POR REDACCIÓN
Mantener un jardín colorido durante el invierno es posible si se eligen las especies adecuadas. Aunque las bajas temperaturas suelen limitar el crecimiento de muchas plantas, hay flores que no solo resisten el frío, sino que también aportan color y vida en esta época del año.
Entre las opciones más recomendadas para plantar en junio se encuentran los pensamientos, las caléndulas y las prímulas. Se trata de especies que combinan valor ornamental, resistencia climática y cuidados accesibles, lo que las convierte en alternativas ideales tanto para jardineros experimentados como para principiantes.
Los pensamientos son una de las flores más populares durante los meses fríos. Se destacan por su amplia variedad de colores, que van desde el blanco y el amarillo hasta tonos violetas intensos. Pueden cultivarse en macetas, canteros o bordes de jardín, y requieren un lugar bien iluminado junto con un sustrato que conserve la humedad sin generar encharcamientos. Su principal ventaja es que florecen durante el otoño y el invierno, aportando color cuando otras especies entran en reposo.
Las caléndulas, por su parte, se caracterizan por sus flores de tonos anaranjados y amarillos. Son plantas resistentes que se adaptan a diferentes condiciones climáticas y pueden sembrarse sin inconvenientes durante el invierno. Además de su valor decorativo, tienen la capacidad de atraer insectos beneficiosos y ayudar a repeler algunas plagas, lo que las convierte en una excelente opción para quienes también tienen huerta.
En tanto, las prímulas son ideales para quienes buscan una alternativa sencilla y vistosa. Disponibles en una amplia gama de colores como rosa, rojo, blanco, violeta y amarillo, permiten crear combinaciones llamativas en jardines, balcones o patios. Prefieren ambientes frescos y riegos moderados, condiciones que el invierno ofrece de manera natural. Su floración alcanza su máximo esplendor durante la primavera.
Plantar flores en junio también presenta ventajas adicionales. Las temperaturas más bajas reducen el estrés en las plantas, lo que favorece su adaptación inicial. A su vez, la mayor humedad ambiental ayuda a disminuir la frecuencia de riego y facilita el desarrollo de las raíces.
De esta manera, elegir especies adecuadas para la temporada permite disfrutar de espacios verdes activos durante todo el año, incluso en los meses más fríos.