Cultura > Propuesta lúdica
Juegos de ingenio para pasar una noche divertida y con amigos
La iniciativa creada por Leandro Bel, Serafín Olivera y Nicolás Corral busca incentivar el entretenimiento y el encuentro personal en ámbitos sociales y abiertos. En este caso, un patio recreativo abierto para todas las edades en un bar céntrico.
Por Raúl Caliva Hace 2 horas
En vez de estar consumido por las pantallas y no mirarse ni hablarse con alguien, una propuesta alternativa surge a partir de un proyecto en conjunto que apela a volver a la interacción en grupo. Con fuerte impulso creativo, Leandro Bel, Serafín Olivera y Nicolás Corral fundaron el Club del Juego, un espacio lúdico y original que propone la experiencia usar juegos tradicionales -creados por ellos mismos- que funcionan aplicando ingenio, habilidades motrices y muchas ganas de divertirse sanamente poniendo en práctica una regla básica “quitarse de encima la vergüenza”.
DIARIO HUARPE visitó el espacio y habló con Leandro Bel que mostró juego por juego sobre cómo funcionan y cómo sostienen el proyecto.
Este emprendimiento surgió en septiembre del año pasado y al principio, este grupo fue desarrollando de manera experimental mecánicas y diseños de juegos de mesa adaptados a otras reglas. Así crearon 'motu proprio', artefactos de madera, poleas o piolas, bloques y piezas para armar un minigolf, una pequeño tejo artesanal o inventos raros como el “balancín”, donde uno o más de dos personas ubica piedras en un tablero circular y con una brújula indica la coordenada dónde colocar la “ficha”. O tirar bolsas de arena y embocar a un hoyo en el “Corn Hole” o embocar la pelotita en el hoyo sin que se caiga por los costados en “La serpiente”.
“El club del juego, como pueden ver acá atrás, son juegos tradicionales, alternativos, creados por nosotros. Le dimos nuestra impronta con luces, colores y con ideas agregadas. Lo hicimos porque me parece que es algo nos está faltando, no solo en San Juan, con tanta tecnología y con inteligencia artificial que usamos, pero nos falta lo natural, lo palpable y que hoy bno se ve mucho”, dijo Leandro.
Ante la hegemonía del entretenimiento digital, estos jóvenes apuestan volver a las viejas prácticas y lo consideran necesarias. “No es nada aniñado, hemos comprobado que hacía falta jugar, reír y compartir con otros”, comentó Bel.
El concepto, básicamente es, mientras se come o toma una cerveza o cualquier bebida, llega una instancia de levantarse de la mesa e interactuar con los juegos didácticos. Ya sea uno solo, dos o más personas involucradas. Lo positivo es que dichos artefactos puedan plantear diferentes retos tanto para niños como para adultos.
“No son excluyentes para nadie. Con los chicos fuimos creando las técnicas y utilizamos distintas herramientas. Preguntamos a diseñadores, carpinteros y hasta consultamos a psicólogos. Ahora, estamos haciendo versiones de minijuegos con una escala más pequeña para que puedan venderse y usarse en casa”, contó el emprendedor.
Lo atractivo de la propuesta, es que estos juegos en tamaño grande, se hicieron conocidos en eventos privados, cumpleaños y fiestas, que llegaron ahora a Quintana Bar (ubicado por Avenida Rioja y 25 de Mayo) conformando un patio de juegos abiertos, como si fuera una suerte de “kermese” mientras se disfruta de una refrescante cerveza.
“Quien quiera puede venir y probar, hay una inscripción simbólica de $2.000 para cubrir los costos. Nuestro sueño es establecer un espacio fijo y permanente para que funcione todos los días”, concluyó Bel.
Dónde ir
El Club del Juego funciona de martes de a domingo de 19 hs. a 02 hs. y los visitantes pueden probarlos, aprender y vivir una experiencia compartida y muy entretenida para romper con varios algoritmos. Lo mejor, es que es para todas las edades.
Cabe mencionar que también se cuenta con un catalogo y distribuye sus creaciones en miniatura para usarlos en casa y se pueden encargarlos de manera particular, contactando por Instagram.
En el patio, incluso, dieron rienda suelta a varias competencias entre grupos para que los encuentros sean amenos e interesantes los fines de semana.