¿Querés recibir notificaciones de alertas?

AHORA

23 C°

Jueves

7 C° / 25 C°

Viernes

10 C° / 26 C°

Decoración > Yo Construyo

Cómo iluminar el hogar sin cometer errores

Si los muebles y cortinas lucían geniales en la tienda, pero en casa no se destacan de la misma forma, es probable que el problema esté en la luz con la que los miras. En esta nota, la arquitecta Gema Peluc te “ilumina” al respecto.

POR REDACCIÓN

08 de octubre de 2020

La iluminación en el hogar es fundamental a la hora de pensar la decoración o planificar una remodelación. En este sentido, lo es no sólo por el objetivo obvio de alumbrar los espacios y así poder desarrollar las habitaciones cotidianas a cualquier hora del día, sino también porque es una aliada ideal a la hora de crear ambientes y generar emociones acordes al uso que se le dará a cada rincón.

Una casa con una correcta iluminación es agradable y, para lograr esto, no es necesario ser un especialista sino contar con una serie de trucos o secretos prácticos sobre cómo planificar y definir la luz artificial de la casa. A continuación, la arquitecta Gema Peluc describe los aspectos esenciales a tener en cuenta.

“Cuando pensamos en iluminar nuestro hogar es necesario elegir bien el color y la intensidad de la luz que necesitamos. Como cada espacio de nuestra casa tiene características y usos distintivos, es importante pensar un poco más la elección de la iluminación adecuada, para que nuestros ambientes sean cómodos y nos sintamos a gusto en ellos”, argumenta la especialista.

En este sentido, la especialista agrega que, al momento de planificar la iluminación de los espacios, hay una serie de factores determinantes, entre ellos, el color de la luz, dónde y cómo colocar la fuente de luz, si se trata de iluminación principal o general o secundaria, etc. Como explica Peluc, “todo esto es importante para que nos resulte cómodo a la vista e ilumine adecuadamente los espacios de trabajo y descanso en el caso de ser necesarios”.

El color de la luz o la temperatura de la cromaticidad

Este es uno de los parámetros más importantes de una fuente de luz. Generalmente encontramos tres tipos básicos de luz:

- Luz blanca cálida: Posee un color amarillo que genera la sensación de calidez y bienestar. Según indica la arquitecta, es recomendable colocarla en ambientes donde uno pueda descansar, como por ejemplo un dormitorio o un living, en cuarto de niños y en espacios que generalmente usamos en la noche.

- Luz blanca neutra: Se caracteriza por tener un color blanco ligeramente azulado. Sobre este tipo de luz, la especialista consultada explica que se trata de un color que asemeja a la luminosidad del día y, por ello, es óptima para trabajar o estudiar, ya que no cansa tanto la vista como lo hace el tipo de fuente lumínica anterior. Es recomendable usarla en la cocina, donde realizamos tareas que necesitan identificar bien los colores, como también en lugares de estudio o trabajo, debido a que este tipo de cromaticidad promueve la actividad y la concentración. También es recomendable su utilización en baños y lugares que no posean buena iluminación, como pasillos, por ejemplo.

- Luz blanca fría: Es un tono de luz no utilizado en hogares, ya que es demasiado fría debido a sus colores azulados, que no son agradables para nuestros ojos. Como indica la arquitecta, es particularmente adecuada para edificios industriales e instalaciones médicas. 

Iluminación general y puntual

En cuanto a dónde y cómo colocar la fuente de luz, Gema Peluc explica que esto puede dividirse en dos grandes grupos, dependiendo de la función que la fuente de luz tenga:

La iluminación principal tiene por objetivo obtener una luz uniforme sobre todo el ambiente y es independiente en cada uno de los lugares de trabajo. “En lugares amplios podemos generar una iluminación general a través de lámparas de techo, que pueden ser colgantes o no, ubicadas en el centro del espacio, que generalmente tienen gran intensidad lumínica. La iluminación de toda la zona también la podemos lograr utilizando varias lámparas a la vez – como, por ejemplo, focos empotrables o con una lámpara con varios focos ajustables”, explica, al respecto, la arquitecta.

Por su parte, la iluminación secundaria es utilizada para reforzar ciertos sectores donde se necesita más luz, ya sea porque es un sector de trabajo o de estudio, o en el caso donde se utiliza la luz a modo decorativo. “En la cocina es recomendable, además de colocar una iluminación general, poder colocar luces led bajo alacenas como fuente lumínica secundaria, que nos brinden una buena intensidad de luz en el plano de trabajo. En sectores de estudio, es bueno reforzar con lámparas de mesa o de piso, por ejemplo. En el caso de querer utilizar luminarias de tipo decorativas, podemos usar de pared, unidireccionales o bidireccionales, o utilizar dicroicas led embutidas, en el caso de tener cielorraso”, explica la profesional, a lo que agrega que “la iluminación indirecta amplía ópticamente el espacio”.

“Es recomendable combinar ambos tipos de iluminación, general y secundaria, para garantizar que nuestros espacios sean realmente cómodos y nos permitan desarrollar todas nuestras actividades”, manifiesta Peluc.

Lámparas colgantes ¿Cuál es la altura correcta?

En este sentido, la respuesta depende de un factor principal: dónde se colocará y qué uso se le dará. Como explica la arquitecta, “dependiendo del tipo de lámpara colgante a utilizar, es recomendable colocarlas, en un espacio comedor, a una altura entre 1.00m a 1.40m máximo del plano de la mesa”. Por otro lado, “si el objetivo es iluminar una barra o isla, es se recomienda colocarlas entre 0.90m a 1.10m máximo desde el plano de la mesada”, explica la profesional.

Con respecto a las lámparas colgantes para iluminar a modo general los espacios, éstas se colocan aproximadamente a 2.10m, como mínimo, aunque esa decisión también dependerá de la altura del espacio.

Datos de contacto: 

Arq. Gema Peluc

Instagram: gemapeluc

2646703607

Para reportar errores debe estar registrado.

Para Agregar información debe estar registrado.