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Desbarataron un plan para asesinar al ministro de Seguridad, un juez y un fiscal
Un capo narco preso en Diamante contrató a un sicario uruguayo para asesinar al ministro de Seguridad de Entre Ríos, a un juez y a un fiscal.
POR REDACCIÓN
Un macabro plan para asesinar a tres altos funcionarios del Poder Judicial y del Ministerio de Seguridad de Entre Ríos fue desbaratado en las últimas horas, luego de que la confesión de un interno permitiera a la justicia federal allanar la cárcel donde se gestó el complot. El objetivo era terminar con la vida del fiscal Ignacio Candioti, del juez Leandro Ríos y del ministro de Seguridad provincial, Néstor Roncaglia.
Según informó el diario regional El Argentino de Gualeguaychú, el autor intelectual de la maniobra sería un poderoso capo narco oriundo de Diamante, actualmente alojado en la Unidad Penal 9 de esa ciudad. El perfil del sospechoso coincide con la figura de Leonardo Airaldi, un marplatense de 44 años, expresidente de la Sociedad Rural diamantina, que enfrenta dos causas por narcotráfico.
Quiénes eran los blancos y por qué
Los tres funcionarios señalados residen en la ciudad de Paraná, a unos 290 kilómetros de la cárcel donde se planeaban los crímenes. Todos tienen vínculo directo con las causas que se siguen contra Airaldi:
Ignacio Candioti (fiscal): Estuvo a cargo de la acusación en las audiencias contra el capo narco.
Leandro Ríos (juez): Tuvo a su cargo la instrucción de una de las causas.
Néstor Roncaglia (ministro de Seguridad): Exjefe de la Policía Federal y exresponsable de la división Drogas Peligrosas.
Según el testimonio del informante, Airaldi habría manifestado que el magistrado "le había inventado una causa" y que el fiscal tenía "todo arreglado para condenarlo a 15 años".
El plan: sicario uruguayo, cal y dos autos
El interno que oficia como informante de las autoridades describió con lujo de detalles el operativo criminal. Según su relato, el capo narco habría contratado a un sicario de nacionalidad uruguaya para llevar a cabo los asesinatos. El pago acordado ascendía a 40.000 dólares por cada objetivo, aunque el precio por el ministro Roncaglia era mayor, dado que el crimen debía cometerse en territorio argentino.
Los detalles escalofriantes del plan incluían:
Atentado contra Candioti y Ríos: Debía ejecutarse durante sus vacaciones en Punta del Este, Uruguay. El lugar elegido eran las playas del balneario.
Atentado contra Roncaglia: Iba a producirse cuando el ministro se dirigiera en moto a la quinta de unos amigos, en las afueras de Paraná.
El método de desaparición: El plan contemplaba el uso de dos autos. En uno viajarían los sicarios, mientras que en el otro trasladarían un tacho con cal viva, una sustancia altamente corrosiva capaz de consumir tejidos orgánicos en pocas horas para hacer desaparecer el cadáver.
Cómo se descubrió todo
El dato sobre el complot surgió a partir de la declaración de un recluso que, en su rol de informante, describió el poder que ejerce este capo narco dentro de la Unidad Penal 9, tanto sobre los demás internos como sobre personal del servicio penitenciario.
El testimonio llegó a oídos del ministro Roncaglia a través del Director del Servicio Penitenciario de Entre Ríos y del Director de la Unidad Penal 9, Lucas Duffour. Inmediatamente, se puso en marcha el mecanismo judicial.
El preso declaró formalmente ante el fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, quien solicitó al juez Hernán Viri una orden de allanamiento para la cárcel.
El operativo: allanamiento y secuestros
El viernes 20 por la tarde, efectivos del Escuadrón 56 de Gendarmería Nacional, con asiento en el sur entrerriano, irrumpieron en la Unidad Penal 9 de Diamante. La Policía y el Servicio Penitenciario provincial apoyaron el operativo de requisa.
Durante el procedimiento, las fuerzas federales secuestraron:
Teléfonos celulares (elemento clave para coordinar el crimen desde el interior del penal).
Anotaciones y documentación de interés para la causa.
Cocaína y otros elementos que prueban el poder del interno dentro de la cárcel.
Fuentes judiciales confirmaron que la gravedad de lo denunciado mantiene las investigaciones en pleno desarrollo.
Protección y conmoción
La revelación del plan criminal generó una profunda conmoción en los funcionarios públicos que estaban en la mira. Fuentes oficiales indicaron que ya se ha dispuesto un esquema especial de protección para ellos y sus familias, ante el riesgo latente de que el complot pudiera tener ramificaciones o intentos de reactivación.
La causa quedó radicada en la Justicia Federal de Gualeguaychú, a cargo del fiscal Rebollo, quien continuará con las pesquisas para determinar el nivel de participación de otros involucrados y si había más personas dentro del penal colaborando con la logística del doble crimen.