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La inflación lleva ocho meses en alza: economistas sanjuaninos explican por qué
Economistas sanjuaninos analizaron el IPC de enero de Indec que dio un promedio de 2,9%. Con esta suba, el país lleva ocho meses en aumento inflacionario.
POR REDACCIÓN
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero: 2,9%, con una variación acumulada en los últimos doce meses del 32,4%. Los rubros que más aumentaron fueron alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%) y restaurantes y hoteles (4,1%).
Tras conocerse el dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, escribió en X: “Esta dinámica de precios se da en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y a pocos meses de que operara una fuerte caída en la demanda de dinero, que se reflejó en una dolarización acumulada en los 6 meses previos a las elecciones de octubre equivalente a más de 50% del M2”. Y reiteró: “el programa económico tiene como pilares fundamentales el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero y la recapitalización del BCRA".
DIARIO HUARPE consultó a dos economistas sanjuaninos que analizaron el trasfondo del dato y las razones por las que la inflación mantiene presión.
¿Demanda y oferta?
Luis Aveta puso el foco en la relación oferta-demanda, especialmente en la carne. “Tuvo un aumento a consecuencia del acuerdo con Estados Unidos. Sucede que hay pocas vacas en proporción por habitante. Por otro lado, la eliminación de retenciones a las exportaciones de granos y a la carne, generó un aumento de costos en la producción de alimentos. Sea pollo, vaca o cerdo, todo eso fue trasladado al consumidor final. Pero esperamos que sean por única vez”.
Sobre frutas y verduras señaló que “fue consecuencia de las lluvias y temporales, más el granizo, pero este aumento fue bastante estacional. Como así lo fue también hotelería y restaurantes con el efecto vacaciones y el turismo".
En relación a la suba sostenida explicó: “hay más demanda que producción. Eso incrementó a su vez la ganancia de los productores. Esto quiere decir que hubo un desplazamiento de la ganancia (renta) de los consumidores de manera directa a los grupos productores y eso también impacta en el índice de inflación”.
Para Aveta, el factor externo no incide: “el precio del dólar sigue cayendo a nivel mundial y esa situación debería ayudar a que la inflación baje. En este momento sobran dólares en el mundo. El gobierno debe aprovechar los dólares bajos para comprar reservas que le exige el acuerdo con el Fondo Monetario. Por eso, el gobierno está evitando que el dólar colapse en Argentina. Para el país sería bueno que no se escapen tantos dólares por importación”.
Ante la pregunta sobre por qué continúan los aumentos respondió: “en realidad, los precios aumentan porque hay demanda. Aunque esta demanda esté más restringida y más redireccionada, sigue habiendo demanda. La economía se mueve y lo que hay que esperar en los próximos meses, sería una baja de tasa de interés en el crédito, que eso está presionando para que los costos sean elevados”.
Sobre los importados, sostuvo que se trata de una “costumbre argentina”: la remarcación. “Los intermediarios hacen su negocio. Ayudaría bastante, que el precio de los combustibles no suban, aunque en noviembre fue fuerte. Esperemos que en febrero no vuelva a subir".
¿Modelo agotado?
El economista Pablo Padín planteó que la inflación es síntoma de problemas estructurales. "Tenemos una inflación acumulada en los dos últimos años de un 150% y por otro lado, precios de servicios que han crecido en el mismo período por arriba del 300%”.
También cuestionó la medición: “la metodología de medición está muy atrasada. La canasta básica con la cual se mide el IPC lleva 20 años. Los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el FMI, consideran que cada cinco años deben actualizarse y revisarse".
Según Padín, el plan oficial se apoya en el dólar como ancla. Pero advirtió que “el sector del trabajador asalariado, tiene un incremento cada vez más alto del costo de vida y al mismo tiempo ingresos precarios con paritarias muy por debajo de la inflación”.
Enumeró además “caída del consumo interno, paritarias y salarios planchados, capacidad de la industria y productiva con caídas significativas. Se van acumulando distorsiones importantes. Sumado a lo anterior, hay una caída del consumo, estamos en uno de los escenarios más complejos, la estanflación y también, recesión”.
Sobre el modelo exportador fue contundente: “Está probado que lo que ancla la economía argentina, es el dólar que determina siempre el incremento de los precios. La otra ancla, son los bajos salarios. Así es como se generan estas distorsiones muy graves que nos llevan a un país que solo cierre para unos pocos y no para 40 millones de habitantes”.
Finalmente advirtió: “Seguimos sostenidos por financiamiento del Fondo Monetario y de las ayudas extraordinarias, como ningún otro país lo ha tenido. Y con todo eso, la inflación no se logra bajar”.
"Hay pocas expectativas que crezca el consumo en los próximos meses. Salvo que saquen otro conejo de la galera, no veo que el plan económico cierre para la gente, quizás sí para sectores muy concentrados y privilegiados de la sociedad, pero deja afuera a muchos sectores productivos y sociales”.