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La línea de tiempo del caso Quiroga: desaparición, rastrillajes y el dato clave de la autopsia
Desde su desaparición en un evento en 25 de Mayo hasta el hallazgo del cuerpo y el resultado de la autopsia, la investigación recorrió ocho días de rastrillajes, detenciones e hipótesis que finalmente fueron descartadas por la evidencia científica.
La muerte del fotógrafo Alberto Oscar Quiroga, cuyo cuerpo fue hallado tras varios días de búsqueda intensa, tiene ahora una primera respuesta científica. La autopsia practicada determinó que el hombre murió como consecuencia de un traumatismo de tórax cerrado con hemotórax bilateral, una lesión compatible con una caída y no con una agresión de terceros.
Lo que dijo el fiscal Grassi
El fiscal Iván Grassi fue el encargado de comunicar los resultados del estudio médico legal y fue enfático tanto en el contenido de las conclusiones como en el tono con el que pidió que la sociedad y los medios procesaran la información.
Leyendo textualmente el parte médico, Grassi explicó que Quiroga sufrió "un traumatismo de tórax cerrado con hemotórax bilateral", lo que en términos accesibles significa que se acumuló sangre libre en ambas cavidades pulmonares. Esa sangre impidió que los pulmones se expandieran normalmente durante la respiración, los dejó "contusos y colapsados" y derivó en una insuficiencia respiratoria que causó la muerte. La conclusión del informe es directa: las lesiones son "compatibles con traumatismo producto de una caída".
Para el fiscal, ese resultado es el dato central del momento. "Se descartaría con este informe de la autopsia que haya sido una muerte violenta", afirmó, aunque aclaró con cuidado que la investigación no está cerrada y que restan estudios complementarios por realizarse. Entre ellos, un análisis entomológico —estudio de larvas— que permitirá precisar el tiempo de muerte con mayor exactitud, considerando que el cuerpo llevaba entre cinco y seis días en el lugar cuando fue hallado. También están pendientes los estudios toxicológicos de laboratorio, que habitualmente demoran entre quince y veinte días.
Grassi cerró su intervención con una reflexión que apuntó directamente a la cobertura mediática del caso. "Creo que hay que ser prudentes todos a la hora de comunicar, para no potenciar y confundir y generar con la confusión dolor", dijo. Y añadió: "Acá hay una familia que ha perdido un ser querido". El pedido de responsabilidad estuvo dirigido a quienes, según el fiscal, contribuyeron a instalar hipótesis que hoy, a la luz de la ciencia, no tienen sustento.
El estado de los detenidos
Antes de que la autopsia arrojara sus resultados, la UFI genérica que investigaba la desaparición había detenido a tres personas de apellido Córdoba, changarines de la zona de La Chimbera. La vinculación que motivó su detención fue, según explicó la abogada defensora Cintia Ferre, haber compartido la misma fiesta de cumpleaños a la que asistió Quiroga en los días previos a su desaparición.
Sin embargo, la razón de fondo que impulsó las capturas fue más contundente que la simple coincidencia en una reunión social. El fiscal Adrián Riveros reveló en una entrevista con Radio Sarmiento que uno de los testigos declaró haber escuchado a los detenidos decir "lo matamos". Según Riveros, esa frase fue determinante para solicitar las detenciones. "Uno de los testigos hace mención de que ellos lo habían matado", confirmó el funcionario al explicar por qué se avanzó con las capturas de quienes habían estado con la víctima antes de su desaparición.
Ferre, por su parte, fue clara al delimitar el alcance de la conexión entre sus defendidos y el fotógrafo: no tenían ningún otro vínculo con Quiroga más allá de esa noche, no participaron en la organización del evento —son parientes de quienes lo hicieron— y, según le manifestaron a su abogada, Quiroga se había retirado de la fiesta tres horas antes que ellos. En cuanto a los celulares hallados enterrados en la vivienda de dos de los detenidos, Ferre dijo desconocer si tenían alguna relación con el teléfono del fallecido y aguardaba los resultados de las pericias informáticas.
Con la confirmación de que la muerte no fue violenta, la situación de los tres hermanos Córdoba se modificó sustancialmente. El propio fiscal Grassi aclaró que, desde el momento en que su unidad tomó intervención, no tienen personas detenidas en la causa. "Si hubieron personas detenidas en líneas investigativas de la UFI genérica, se encargarán dichos responsables de dejarlos en libertad", afirmó. No obstante, el testimonio que mencionó la presunta confesión permanece como un elemento de peso dentro del expediente, y será el conjunto de pruebas forenses, tecnológicas y testimoniales el que defina en última instancia la situación procesal de los sospechosos.
Cómo seguirá el caso
A pesar de que la hipótesis principal apunta a un accidente, Grassi subrayó que la investigación permanece abierta. Hay al menos dos líneas concretas que su equipo seguirá en los próximos días. La primera es el análisis de una cámara de seguridad en la zona donde fue hallado el cuerpo, que podría revelar si Quiroga ingresó al lugar solo o acompañado. La segunda son los estudios científicos pendientes, que podrían aportar precisiones sobre las circunstancias y el momento exacto de la muerte.
Las huellas relevadas en el terreno ofrecen, por ahora, una imagen parcial de lo ocurrido. La motocicleta que conducía Quiroga dejó rastros que recorren el campo hasta el punto donde fue encontrado su cuerpo. Según describió el fiscal, las huellas sugieren que la moto habría subido por un terraplén y luego habría intentado dar la vuelta trazando una especie de giro sobre sus propios rastros. No hay indicios de presencia de terceros en el lugar más allá de esas marcas.
En paralelo, la Justicia avanza con pericias sobre los teléfonos celulares de los detenidos, que podrían aportar evidencia relevante. Los estudios complementarios —entomológico y toxicológico— todavía tienen margen para introducir precisiones que ajusten el cuadro final.
Cronología: ocho días que conmocionaron a San Juan
- Sábado 28 de marzo de 2026: Alberto Oscar Quiroga, fotógrafo de 34 años, trabaja en un evento en La Chimbera, departamento 25 de Mayo. Es visto por última vez durante la madrugada, mientras aún realizaba su trabajo. A partir de ese momento, se pierde todo contacto con él.
- Domingo 29 y lunes 30 de marzo: Al no regresar a su casa, la familia radica la denuncia. Se activa el programa provincial de búsqueda de personas y comienzan los primeros rastrillajes en la zona rural de 25 de Mayo.
- Del martes 31 de abril al sábado 4 de abril: El operativo se intensifica hasta involucrar a más de 150 efectivos, drones y rastrillajes por tierra. Se realizan allanamientos en la zona de La Chimbera. En el marco de esas diligencias, dos hermanos de apellido Córdoba son detenidos tras ser señalados por testigos como las últimas personas que compartieron tiempo con Quiroga. En los domicilios allanados se encuentran teléfonos celulares enterrados, que la Justicia considera evidencia clave. Poco después se suma un tercer detenido. El caso genera una fuerte conmoción en toda la provincia.
- Domingo 5 de abril de 2026: Bomberos encuentran un cadáver en una finca ubicada en Calle 6 y Costa Canal, en el departamento 25 de Mayo. Junto al cuerpo aparecen la cámara fotográfica, el celular y la motocicleta de Quiroga. Horas más tarde, la Justicia confirma oficialmente que los restos corresponden al fotógrafo desaparecido. Las estimaciones forenses indican que llevaba entre cinco y seis días fallecido, lo que ubica su muerte en torno al lunes 30 o martes 31 de marzo, apenas días después de haber sido visto por última vez. El cuerpo presentaba una herida cortante en el cuello, detalle que en las primeras horas alimentó la hipótesis de una muerte violenta, aunque el fiscal Riveros aclaró que en una primera revisión no se detectaron heridas cortantes visibles y que cualquier determinación definitiva quedaría sujeta a los resultados forenses.
- Lunes 6 de abril de 2026: La autopsia arroja sus conclusiones: traumatismo de tórax cerrado con hemotórax bilateral, compatible con una caída. El fiscal Grassi descarta la muerte violenta como hipótesis principal, aunque mantiene la investigación abierta a la espera de los estudios complementarios. Los tres hermanos Córdoba quedan en la práctica desvinculados de la causa por homicidio, sin perjuicio de que el testimonio sobre la presunta confesión continúa siendo parte del expediente.