AHORA

15 C°

Domingo

11 C° / 27 C°

Lunes

17 C° / 29 C°

Provinciales > Campaña solidaria

Una revolución infantil que incluyó pelota, circo y peluquería

No faltó un niño lagunero  al evento. Fueron los primeros en llegar y los más emocionados. Así, unos 150 chicos de todas las edades pasaron un día inolvidable.

POR REDACCIÓN

07 de octubre de 2019

Al nene de no más de 6 años le faltaban piernas para pedalear en su  bicicleta por la huella casi impenetrable. Ni bien vio la interminable fila de camionetas y camiones, fue a avisar a los demás pequeños. De a poco fueron llegando tímidamente. Pero con el pasar del tiempo, fue tanto el disfrute que se olvidaron que había una multitud de  personas extrañas. Los niños laguneros vivieron el día de la campaña como una fiesta. Y no fue para menos ya que era la primera vez que tanta gente llegaba al lugar. Juegos de pelota, circo y peluquería, fueron algunas de las opciones para disfrutar.

Ni bien llegaron los grupos de voluntarios que integraron la campaña solidaria por Guanacache, organizaron distintos juegos para congregar a los niños. Primero vóley, después fútbol. La idea fue hacerlos entrar en confianza y que se integraran al evento. Los más tímidos se quedaron mirando detrás de los arbustos, pero no tardaron en prenderse a los juegos cuando sus vecinos de puestos lo llamaron.

Mientras tanto, a metros de la cancha que marcaron a metros del SUM que están construyendo en Las Lagunas, un peluquero se dispuso a darles un look diferente. Los varones fueron los que más aceptaron la propuesta, y contentos con el corte de pelo, concurrieron al otro sector donde recibieron algunos juguetes y golosinas.

El asado con olor a jarilla y en sanguchito, fue motivo más que suficiente para que los 150 niños abandonaran los juegos por un momento. Sin embargo, ni bien terminaron de almorzar, volvieron al ruedo.

En plena siesta, la diversión llegó de la mando de un espectáculo circense que montaron en el lugar. Malabares con distintos elementos, danzas con banderas y mucho humor fueron suficiente para terminar de distenderlos.

Cansados, pero con muy pocas ganas de terminar el día, pasada las 17, cuando el campamento comenzó a desmontarse, los niños volvieron con sus familias para disponerse a regresar a sus respectivos puestos donde viven. Felices, con una enorme sonrisa, con cepillos de dientes nuevos, no se intimidaron a la hora de despedirse de los visitantes.

 

Para reportar errores debe estar registrado.

Para Agregar información debe estar registrado.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?