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Deportes

Tras una nefasta campaña, descendió Desamparados

Necesitaba ganar y que Brown de Madryn perdiera. Brown perdió, pero Sportivo caía con los rionegrinos y el partido se suspendió por una invasión de cancha. Descendió al Argentino B.   En un abrir y ce­rrar de ojos que duró diez me­ses, Sportivo Desamparados pasó de jugar en la Primera B Nacional al Argentino B.

POR REDACCIÓN

22 de abril de 2013

Necesitaba ganar y que Brown de Madryn perdiera. Brown perdió, pero Sportivo caía con los rionegrinos y el partido se suspendió por una invasión de cancha. Descendió al Argentino B.

 

En un abrir y ce­rrar de ojos que duró diez me­ses, Sportivo Desamparados pasó de jugar en la Primera B Nacional al Argentino B. Desastroso, catastrófico para un club grande como es el puyutano, pero que lamentablemente fue manejado por las últimas dirigencias como un club de barrio, sin darse cuenta del grave daño que le causaba a la institución.

El resultado futbolístico de ayer fue, es y será anecdótico: haber estado perdiendo 2 a 1 contra Cipolletti en el mismo Serpentario, pero hay que detenerse y mirar para atrás. El paso de tres presidentes distintos (Ri­cardo Salvá, Carlos Lanusse y Pedro Ponte) y la contratación de siete técnicos en dos años como fueron los casos de Mar­celo Bonetto, Ricardo Dillon, Héctor Arzubialde -todos ellos en la B Nacional- Andrés Villafañe, Edgardo Herrera, Os­valdo Ingrao y Luis Recúpero -éstos en el Argentino A-, marcaron el peor desenlace para el Víbora.

El descenso se comenzó a concretar cuando Sportivo empezó perdiendo con el gol del buen delantero Germán Alecha en el complemento, peor encima porque Brown de Madryn le estaba ganando a Unión de Mar del Plata.

En ese momento se metieron un par de hinchas, el partido estuvo parado por 6 minutos y se reanudó.

Llegó el empate de los marplatenses y Sportivo siguió buscando, hasta que con un cabezazo de Sebastián Sánchez, el Víbora lo empató, pero seguía descendiendo, más aún cuando Alecha marcó otro golazo desde afuera del área.

Cuando el reloj marcaba 40 minutos del complemento, se volvieron a meter unos cincuenta hinchas y ahí el árbitro decidió suspender el partido, justo en ese momento llegaba el gol de Unión, por lo que si el partido continuaba y Sportivo tenía la suerte de darlo vuelta, estaríamos hablando de otra cosa.

Lamentablemente el partido no continuó por culpa de esos “hinchas” y Desam­parados descendió al Argentino B.

Cuando la pasión nubla a la razón

Cuando Desamparados todavía tenía chances de poder dar vuelta la historia, los hinchas pertenecientes a la barra brava del Puyutano decidieron lo contrario. No entendieron en ese mo­mento que aún había posibilidades, porque en Mar del Plata Unión le estaba ganando a Brown de Madryn.

Pero la pasión es así, a veces te enceguece y te hace cometer errores que a la larga o a la corta te hacen darte cuenta de la macana que te mandaste.

Pero los hinchas que se metieron a la cancha, no sólo entraron con el objetivo de suspender el juego, sino de obtener un premio, una camiseta o un pantalón.

Desafortunadamente parece que eso es lo que más les importa y no que se haya per­dido la categoría.

Después de una década

En el año 2003, fue la última participación de Sportivo De­samparados en el Torneo Ar­gentino B; allí, de la mano de Ricardo Dillon logró el as­censo al Argentino A.

Pasaron diez años, y en este 2013, el Víbora volvió a esa categoría, el Argentino B. Allí se cruzará mayoritariamente con equipos de nuestra provincia, como Alianza, Tri­ni­dad, Del Bono, Villa Obrera con seguridad, pero también lo puede hacer ante Unión si es que no asciende al Ar­gentino A y con Atenas, si es que logra el ascenso vi­niendo del Torneo del In­terior.

Es decir que más allá de la amargura de los hinchas puyutanos por el descenso, se viene un Argentino B a­pasionante a partir del mes de septiembre, cuando co­mience la edición 2013-2014 de dicho torneo.

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