Con una misa colmada de fieles y un clima de profunda emoción, el presbítero Marcelo Alcayaga fue recibido por la comunidad como nuevo párroco del Santuario Inmaculado de María de Fátima, en el departamento Rawson. La celebración marcó el inicio de una nueva etapa pastoral para una de las comunidades más activas de la provincia.
La designación fue confirmada en noviembre de 2025 por el Arzobispado de San Juan de Cuyo, que dispuso una serie de cambios pastorales para 2026. En ese marco, Alcayaga tomó la conducción de la parroquia de Fátima, mientras que el presbítero Jonatan Félix fue destinado a la localidad de La Laja, en Albardón, donde ejercerá como administrador parroquial de Santa Bárbara.
Félix deja una profunda marca en la comunidad de Fátima. FOTO: Gentileza
La ceremonia de toma de posesión contó con la presencia de autoridades y representantes de la comunidad. Entre ellos estuvo el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, quien destacó el valor espiritual y social del acontecimiento.
“La fe nos une, nos abraza y nos guía. En ese espíritu vivimos una jornada muy especial acompañando la misa de toma de posesión del padre Marcelo Alcayaga al frente del Santuario Inmaculado de María de Fátima”, expresó el jefe comunal.
Munisaga también agradeció la labor desarrollada por el sacerdote saliente:
“Quiero agradecer de corazón la gran labor del padre Jonathan Félix y desearle lo mejor en esta nueva etapa”.
Y reafirmó el compromiso institucional del municipio con la comunidad parroquial:
“Desde nuestro lugar, renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando juntos por el bienestar de nuestros vecinos y vecinas”.
Una comunidad que dio la bienvenida
Desde la parroquia, la recepción fue cálida y esperanzada. En un mensaje difundido tras la misa, la comunidad expresó:
“Con enorme alegría, la comunidad de la Parroquia de Fátima recibe a Marcelo Alcayaga como nuevo párroco. Fue un encuentro lleno de fe, abrazos y esperanza, donde juntos comenzamos este nuevo camino pastoral, confiando en que su guía y servicio fortalecerán nuestra vida comunitaria. Que Nuestra Señora de Fátima lo acompañe y bendiga en esta misión. ¡Bienvenido a su casa!”.
El arribo de Alcayaga representa también un cambio de impronta. Reconocido por su perfil filosófico y formativo, su designación refuerza el aspecto doctrinal y educativo de la parroquia, aportando una mirada centrada en la reflexión teológica y el acompañamiento espiritual estructurado.
Por su parte, Jonatan Félix continuará su ministerio en un ámbito rural, donde desarrollará una misión pastoral de cercanía, en contacto directo con comunidades más pequeñas y con desafíos propios del territorio. Antes de despedirse pidió "recen mucho por mi, como yo rezo por ustedes" en un emotivo pedido.
Renovación pastoral
Los movimientos confirmados por el Arzobispado evidencian una estrategia que combina formación, experiencia territorial y fortalecimiento comunitario. Mientras Félix emprende una etapa de crecimiento en una zona rural, Alcayaga asume el desafío de conducir una comunidad consolidada y con fuerte identidad en Rawson.
La jornada de asunción no solo significó un cambio institucional, sino también un momento de reafirmación de la vida comunitaria. Con abrazos, gestos de gratitud y palabras de esperanza, la comunidad de Fátima inició un nuevo capítulo bajo la guía de su nuevo párroco.