Lunes 30 de Marzo
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Yo te Invito > Mató a un compañero

El caso del asesinato de Santa Fe bajo la mirada Mariela Serra

La especialista estuvo en “Yo te invito” y habló cómo comprender la trágica muerte. También, comentó sobre la falta de vínculos entre adultos y menores.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Estuvo en "Yo Te Invito" y comentó sobre la falta de vínculos entre adultos y jóvenes.

A raíz del trágico hecho que conmocionó a la ciudad de San Cristóbal (Santa Fe) por lo ocurrido con el joven estudiante que disparó con arma de fuego a sus compañeros. 

La psicóloga Mariela Serra desde su perspectiva profesional, analizó el caso y planteó los parámetros para comprender este hecho en un contexto cada vez más preocupante. 

La licenciada estuvo en el programa “Yo Te Invito” y narró sobre qué está pasando con las infancias y con las juventudes. Además, cómo pueden reaccionar los adultos con responsabilidad ante estas situaciones. 

“Debajo de toda esta situación hay una problemática que obviamente no se ha estado mirando. Estamos mirando los adultos poco a estas infancias y estas adolescencias; nos estamos vinculando cada vez menos con ellos porque el vínculo no tiene que ver con el contacto. El vínculo es algo mucho más profundo donde hay una disponibilidad, una sensibilidad por parte del adulto”, inicio la charla la especialista, que explicó que estos actos violentos son el resultado visible de una problemática profunda que no se está mirando.

Recordó la licenciada que hace un año y medio, hubo un episodio similar de violencia, cuando un adolescente mató a una persona mayor en la vía pública. “Son situaciones que aparecen en forma repentina y que uno no las puede controlar en el momento y obviamente, ocurre con una consecuencia gravísima. Nos estamos vinculando menos, muchas veces hay una desconexión emocional realmente entre los papás y los niños o los adolescentes, en los ámbitos educativos pasa también”.

Aunque noticias trágicas, generalmente se veían en Estados Unidos o Europa, ahora ocurren en el país, donde estudiantes llevan armas de fuego a establecimientos escolares.

A partir de estos hechos, Serra se posiciona a hablar del tema desde el “neurodesarrollo”: “el chico tiene el mismo neurodesarrollo desde hace muchos años, en realidad se habla de una posibilidad en evolución, pero sabemos que desde los chicos desde la infancia o la adolescencia lo que tienen la dificultad, que es en la regulación conductual. La corteza prefrontal, donde están las funciones ejecutivas, las están desarrollando".

Y continuó: "Entonces, los chicos todavía no se autorregulan solos y necesitan co-rregulación. Tiene que existir un adulto que preste su corteza prefrontal que sí la tiene evolucionada y ya desarrollada y trabaje en esto de ordeno, ejecuto, planificación, freno inhibitorio, conductas reflexivas, conductas anticipatorias. Para que un adulto co-rregule, tiene estar vinculado con este chico. Si no hay vínculo, no va a haber co-rregulación”.

Además, apuntó al sistema interno de los organigramas educativos: “cada vez más chatos, entonces hay una dificultad en reconocer al adulto como figura de autoridad, pero no como el castigo, la sanción. Tenemos que empezar a reconocer como esta figura de autoridad de cuidado, es figura de autoridad y de cuidado. Porque este adulto que te está marcando una norma o te está co-rregulando, te está cuidando. Entonces, creo que estamos educando al revés. Pretendemos que los chicos aprendan, después se regulen y porque ellos se portan bien, nosotros los amamos o los escuchamos, estamos disponibles. Cuando en realidad el circuito es al revés”.

Por otro lado, la especialista definió que "El rol de la escuela quedó chico” y también, se refirió a la problemática de los castigos y los premios, el modelo del “Niño emperador”: "Hay una baja tolerancia a la frustración, falta de la mirada hacia el adulto como esta figura de autoridad y de cuidado, la crianza respetuosa o crianza consciente, que no tiene nada que ver con esto de que si hay vínculo y si hay amor no hay límites. El límite es marcar esta barrera y esto de decirle al niño es hasta acá porque eso te está haciendo mal, ese límite le va a marcar al chico que tiene que aprender a frustrarse”.

“Hoy vemos muchos chicos y adolescentes abandonados, obviamente el cerebro de ese chico está permanente en un estado de ataque o de huida. Si nosotros vemos padres conectados, disponibles, con normas, con límites que no ponen en riesgo este te amo, yo soy tu papá, yo voy a estar siempre, sos mi hijo, pero no avalándote, sino compañándote y educándote. El cerebro y la psique de este niño o adolescente vaya evolucionando en un contexto más seguro”, dijo.

Por último, profundizó sobre el bullying: “este chico que recibía el bullying, no confía en los adultos, porque tal vez en su casa nunca fue escuchado, porque no hay adultos de referencia, porque tal vez en las escuelas tampoco se sintió escuchado, ni por los preceptores, ni por los profesores, como se dice en los chicos, todo el mundo fingió demencia, porque es un problema entre chicos, porque ya lo van a resolver. Y más cuando son varones, ya sabes cómo resolverlo, este es el mensaje muchas veces muy peligroso”.

“Si es un chico que perdió la confianza en estos adultos de referencia, va a sentir desde una cuestión de supervivencia que se las tiene que arreglar solo... y ahí es el peligro donde aparecen estos tipos de reacciones”.

Finalmente, lo que recomienda es el “Autocuidado docente y parental”, los adultos deben sanar sus propias heridas y estar "enteros" para poder guiar. El “trabajo en red”, fundamental que la familia, la escuela y los sistemas de salud trabajen juntos en lugar de culparse mutuamente. Que existan “Espacios de expresión” que sean lugares donde los chicos puedan hablar o expresarse a través del arte para detectar casos de riesgo a tiempo.

 

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