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Filas en las pescaderías, la postal que se repite al mediodía del Viernes Santo
La merluza sigue siendo la opción más elegida, aunque otras especies y mariscos también registran fuerte salida en mostrador.
El movimiento comenzó incluso antes de que abrieran las persianas. Este Viernes Santo, las pescaderías de San Juan volvieron a ser escenario de largas filas, apuro por conseguir mercadería y una constante: la alta demanda que tensiona los precios y el stock disponible.
La escena se repite año a año, pero con matices. En esta ocasión, muchos locales trabajaron al límite de su capacidad y algunos directamente se quedaron sin productos antes del mediodía. La recomendación que semanas atrás había hecho el sector —comprar con anticipación— se confirmó en la práctica: quienes llegaron tarde, en varios casos, se quedaron sin opciones.
Precios actualizados en mostrador
Los valores actuales reflejan esa presión de la demanda. El filet de merluza, uno de los productos más buscados, se ubica en torno a los $11.700 el kilo, mientras que la merluza limpia ronda los $7.500. Otras especies también muestran precios elevados:
- Congrio: $22.500
- Lenguado: $18.000
- Calamar: $12.500
- Calamaret: $22.000
- Mejillones: $12.500 (pulpa hasta $17.000)
- Salmón rosado: $33.000
- Palometa: $8.700
- Corvina y besugo: entre $7.500 y $7.800
- Pescadilla: $8.500
- Salmón blanco: $18.000
En mariscos, los valores son aún más altos:
- Camarones: $30.000
- Langostinos: entre $23.000 y $26.000
- Berberechos: $27.000
- Almejas: $29.000
- Mejillón media valva: $20.000
A esto se suman opciones más accesibles o de consumo masivo como cornalitos, pulpo, pitos, palitos de mar o pollo de mar, que también tuvieron una fuerte salida en las últimas horas.
Filas, apuro y cambios en el consumo
En locales como Pescadería Prividera, la presión fue tal que el pescado fresco se agotó incluso antes del Viernes Santo. Durante la jornada, la actividad se limitó a cumplir con encargos previos, una modalidad que crece año a año.
Las filas, sin embargo, se mantuvieron en otros puntos de la ciudad, donde los clientes esperaban su turno con listas en mano, comparando precios y ajustando compras. En muchos casos, el contexto económico obliga a priorizar: menos variedad, porciones más pequeñas o reemplazo por productos más económicos.
Una tradición que persiste, con ajustes
Semanas atrás, referentes del sector ya anticipaban subas moderadas, de entre el 2% y el 5% para esta fecha, sobre incrementos previos que oscilaron entre el 10% y el 15% en el último año. La tendencia se confirmó en góndola.
Aun así, el consumo no desaparece. Aunque algunos comerciantes advierten una merma en la tradición, el Viernes Santo sigue siendo un punto fuerte para el pescado en San Juan. Con precios que en la mayoría de los casos superan los $10.000 por kilo, la vigilia se adapta, pero no se abandona.