Política > Edificio Centinela
Las cinco fuerzas federales junto a familiares protestaron por bajos salarios
Una manifestación inédita en la sede central de Gendarmería Nacional. El Gobierno acusa a la vicepresidenta Villarruel por promoverla.
POR REDACCIÓN
En una protesta inédita, las cinco fuerzas federales (PSA, Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y el Servicio Penitenciario) se movilizaron junto a familiares de los efectivos hacia el edificio Centinela de Gendarmería. El motivo y la consigna fue por los bajos salarios que están por debajo de la línea de pobreza.
Si bien hubo un gesto por parte de la ministra de seguridad Monteoliva para desactivar la marcha, anunció un bono no remunerativo de 40 mil pesos, esto fue leído como un mensaje provocador que hizo enfurecer más a los uniformados.
Esta situación, empujo al presidente Javier Milei a hacer referencia en su discurso de cinco minutos por el Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas.
"Somos conscientes de que hay una deuda en lo salarial con las fuerzas", dijo el presidente que, sin dar especificaciones de aumento alguno, agregó: "Un país que busca ser protagonista en el escenario global, necesita fuerzas bien pagas".
Pero más allá de las declaraciones de ocasión, en el Gobierno creen que Victoria Villarruel, presidenta del Senado y vicepresidenta del Ejecutivo, estuvo detrás de la protesta. Como los efectivos tienen prohibidos los reclamos sindicales, es a través de sus familiares que ponen el cuerpo para evitar sanciones.
Sin lugar en el acto oficial de Gobierno, Villarruel buscó mostrarse apartada también del reclamo de las fuerzas. Participó de la actividad convocada en Chivilcoy por el intendente de esa ciudad, el ex comisario Guillermo Britos, con quien la vice mantiene un buen vínculo.
Frente al Centinela, los efectivos denunciaron estar atravesando "una situación de emergencia".
"No llegamos a fin de mes, es increíble el denigro de las fuerzas", dijo el cabo de la Policía Federal Miguel Ángel Montiel que, con nueve años de servicio, percibe un salario de 800 mil pesos. "Es aberrante, tenemos que salir a hacer changas", agregó.
También, los manifestantes salieron al cruce del bono de 40 mil pesos: "No sirve, es una migaja", señalaron para cargar contra el relato del Gobierno que salió a festejar una hipotética baja de la pobreza: "El pueblo argentino señor presidente no come números".
"Llegamos a esta situación límite porque no somos escuchados, han jugado con nosotros, somos usados porque dijeron que iba a haber un cambio. Es cambio de pobreza, de Guatemala a Guatepeor", sostuvo el sargento primero retirado de Gendarmería Juan José Vargas.