Política > Tensión y avances
Anunciaron avances por el conflicto Rusia-Ucrania tras una reunión en Ginebra
Tras dos jornadas intensas en Suiza, Moscú calificó el diálogo como difícil pero eficiente y anticipó nueva ronda.
POR REDACCIÓN
En los salones sobrios de Ginebra, la diplomacia volvió a ponerse a prueba. Tras más de dos horas de reunión este miércoles y una primera jornada que se extendió durante seis horas el martes, Rusia, Estados Unidos y Ucrania retomaron el complejo camino del diálogo.
El líder de la delegación rusa, Vladímir Medinski, fue el encargado de ofrecer el balance ante la prensa. Su diagnóstico fue claro: negociaciones “difíciles, pero eficientes”. Una definición que refleja el delicado equilibrio entre avances puntuales y profundas diferencias.
Formato bilateral y trilateral
Las conversaciones se desarrollaron en distintos formatos: ruso-estadounidense, ruso-ucraniano y también en esquema trilateral con representantes de Washington. Según trascendió, el intercambio fue intenso y abordó aspectos políticos y estratégicos vinculados al conflicto en Ucrania.
Desde Moscú confirmaron que habrá una nueva ronda dedicada a la resolución del conflicto, lo que mantiene abierto el canal diplomático pese a las tensiones acumuladas.
Cambios en la mesa rusa
Esta vez la delegación estuvo encabezada por Medinski, asesor presidencial, quien no participó en las negociaciones celebradas previamente en Abu Dabi. Allí, según explicó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, las discusiones se centraron en cuestiones de seguridad.
También integraron el equipo ruso el viceministro de Asuntos Exteriores, Mijaíl Galuzin; el jefe de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor, Ígor Kostiukov; y Elena Podobreyévskaya, funcionaria del área de política estatal en el ámbito humanitario.
Antecedentes recientes
La primera ronda trilateral se celebró el 23 y 24 de enero en Emiratos Árabes Unidos. Luego, los días 4 y 5 de febrero, las delegaciones volvieron a encontrarse en la misma ciudad. Desde Moscú calificaron esa segunda ronda como “constructiva y, al mismo tiempo, muy compleja”.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, describió las conversaciones como “muy, muy buenas”, mientras que el mandatario ruso, Vladímir Putin, reiteró en distintas ocasiones que su país está comprometido con una salida diplomática.
Putin insistió en que cualquier acuerdo debe garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo y abordar lo que Moscú considera causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN y la situación de la población rusoparlante en Ucrania.
En Ginebra, una vez más, el lenguaje diplomático se movió entre la cautela y la expectativa. El diálogo continúa. Y, al menos por ahora, las puertas no están cerradas.